A mediados de mayo los madrileños celebramos a nuestro patrón, san Isidro Labrador (su día es el 15 de mayo), haciendo gala de nuestra principal seña de identidad: la hospitalidad, y mostrando nuestra cara más festiva.
Las Fiestas de San Isidro arrancarán un año más con el tradicional pregón desde la Plaza de la Villa, un acto que todos los años corre a cargo de una personalidad ligada a Madrid. En 2026 este honor recae en la periodista y escritora Sonsoles Ónega, que será la encargada de pronunciar el pregón el 7 de mayo. Un evento con el que se da pie a una semana de festejos y actividades por toda la ciudad y para todos los públicos.
Durante estos días, los centros neurálgicos de las fiestas serán la Plaza Mayor, el Jardín de Las Vistilla, Matadero y la Pradera de San Isidro. Además, diversos pasacalles de Gigantes y Cabezudos amenizarán las vías más emblemáticas de Madrid.
Estas fiestas patronales se celebran en honor a san Isidro Labrador (1080-1130), un santo mozárabe al que se le atribuyen varios milagros, el primer hombre laico casado llevado a los altares, casado, con un hijo (llamado Illán) y una biografía llena de obras y milagros.
Contrajo matrimonio con santa María de la Cabeza (de nombre Toribia), dedicó su vida a la oración y al trabajo, destacando por su generosidad con los más necesitados, que le hicieron contar con la devoción de los madrileños. Su beatificación, pronunciada por el papa Paulo V el 14 de junio de 1619, a instancias del rey Felipe III, fue acontecimiento largo tiempo esperado por el pueblo madrileño; para conmemorar el evento se celebraron grandes festejos, en el transcurso de los cuales se inauguró la Plaza Mayor. El 19 de junio de 1622, Isidro fue canonizado por el papa Gregorio XV, junto a Santa Teresa de Jesús, San Ignacio de Loyola, San Francisco Javier y San Felipe Neri. Su cuerpo incorrupto se conserva en la Colegiata de San Isidro de Madrid y el arcón donde secularmente estuvo depositado se visita en la Catedral de Nuestra Señora de la Almudena.
Casi todos los milagros que se le atribuyen a san Isidro Labrador tienen que ver con el agua y el cultivo, por lo que los campesinos recurren a él en época de sequía y se le saca en procesión a los alrededores de la Iglesia de San Isidro para que provoque las lluvias. Su milagro más conocido es que hizo elevar las aguas de un pozo donde cayó su hijo Illán. San Isidro hizo subir el agua para que el niño pudiese llegar al brocal y así poder rescatarle. Este pozo se encuentra en la actualidad en el Museo de los Orígenes. Se dice que el agua de su manantial, situado a 450 metros de la actual Ermita del Santo (Ermita de San Isidro), tiene poderes curativos desde el siglo XII.
En esencia, los festejos se concentran en el barrio de San Isidro en Carabanchel, con la Pradera de San Isidro como epicentro, donde era tradición para los madrileños merendar cada 15 de mayo tras haber ido a beber el agua santa que brota de un manantial anexo a la ermita de San Isidro.
Desde los primeros días de mayo hasta el día 15, en el programa de fiestas conviven la vanguardia musical y una mirada hacia el pasado, sonoridades nostálgicas, rock, pop, música electrónica, indie, mestizaje, propuestas urbanas, flamenco y ese toque castizo que nunca puede faltar en San Isidro para que todo Madrid viva sus fiestas patronales. Celebraciones tradicionales, como la romería en la Pradera de San Isidro o la feria taurina de San Isidro, y gastronomía típica -como la limonada y las rosquillas listas (con huevo y recubiertas de azúcar glas), tontas (con huevo), las de Santa Clara (con una capa de merengue blanco), las francesas (con almendras) y las jubilares, del Año Santo (cubiertas de chocolate)-, conviven con una atractiva programación musical y de espectáculos que se reparte por todo Madrid. Toda la variada programación de las fiestas se puede consultar en este enlace.
