El Instituto Rumano de Cultura y la Embajada de Rumanía celebraron ayer el concierto Variaciones musicales en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, con el violinista Alexandru Tomescu, y el guitarrista Dragoș Ilie.
Introdujo el concierto el musicólogo y académico de número de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando José Luis García del Busto, que tras una exhaustiva descripción de las piezas musicales que se iban a interpretar, pasó la palabra a Raluca Mihaila, encargada de Negocios de la Embajada de Rumanía. “La música, señaló, quizás el arte más inspirador que eleva el alma y destaca la profundidad humana, nos une hoy aquí en la Real Academia un edificio que respira la historia y la cultura”.
“Celebramos dos décadas de actividad del Instituto Rumano de Cultura, así como también los 145 años de relaciones diplomáticas entre España y Rumanía. Nuestros países están unidos por mucho más que acuerdos políticos o económicos. Nos une una comunidad vibrante y la historia compartida en el seno de Europa”, subrayó Raluca Mihaila.
Expresó la encargada de Negocios de la Embajada rumana que a dos días del 9 de mayo, celebración del Día de Europa, “esta no es una fecha cualquiera, sino que es un día para recordar que la Unión Europea es un proyecto de paz y un proyecto de paz muy exitoso, como lo demuestran los 40 años de España en la Unión Europea. El concierto de hoy, titulado Variaciones musicales, es un encuentro por la música, con la música y para escuchar a dos artistas rumanos muy destacados que nos proponen un fascinante viaje sonoro por el universo musical romano y español, articulando la versatilidad del violín y, por el otro lado, la expresividad de la guitarra, gran protagonista de la música española, que nos sorprende cada vez por el ritmo y suavidad al mezclarlo”.
Raluca Mihaila resaltó que el violinista Alexandru Tomescu es el primer artista rumano que ha entrado en la Capilla Sixtina y ha tocado delante de Su Santidad el Papa León XIV, y hoy tocará con la serie de violines Stradivarius Elder-Voicu. “Dispuesto a tocar las partituras más difíciles en los conciertos, señaló, Alexandru es apreciado humanamente por el público de todo el mundo por su auténtica vocación combinada con una energía creativa impresionante. Es un artista de excepción, solista de la Orquesta Nacional de Radio desde hace más de dos décadas y que también condecorado por la Orden Nacional por el Mundo.”
Por su parte, el guitarrista Dragoș Ilie, uno de los músicos más expresivos y carismáticos de su generación ha sido galardonado con más de 40 premios internacionales. Está profundamente comprometido con la promoción del repertorio rumano.
El programa del concierto lo compuso la Balada de Ciprian Porumbescu, una obra maestra del lirismo rumano, que revela la dimensión más poética del alma rumana. A continuación, las Danzas populares rumanas de Béla Bartók, que destacan por su energía rítmica y la autenticidad de su expresión folclórica, tendiendo un puente natural entre tradición y modernidad. Siguió la Suite popular española de Manuel de Falla, que despliega toda la riqueza expresiva del imaginario español, evocando los acentos del cante jondo y la intensidad del flamenco. Como culminación, la célebre Rapsodia rumana n.º 1 de George Enescu, una explosión de color y vitalidad que captura la esencia del folclore rumano, entrelazándola con delicados momentos de lirismo evocador.
Hoy viernes, este concierto se traslada a la Universidad de Salamanca -la institución de educación superior más antigua de España-, para celebrar los 80 años de estudios de rumano en ella, reafirmando así la profundidad de los lazos culturales y académicos entre ambos países.
