Xi Jinping y Donald Trump se vieron en Pekín. Y la imagen que queda de la esperadísima cita es la de un turista norteamericano obnubilado por las ‘maravillas’ de la capital china. Fue a pedir ayuda para convencer a Irán de desbloquear Ormuz y la respuesta fue “no se te ocurra intervenir en Taiwán”. Pero se quedó tan contento. Se confirma un cambio de potencia hegemónica. Trump sólo lo está acelerando.
De Ucrania, simplemente no se habló. Es cosa de ucranianos y europeos.
Feliz y diplomática semana.