Numerosos países europeos, entre ellos España, convocaron ayer a los embajadores israelíes en sus territorios para protestar por el trato vejatorio que el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, dio a los activistas de la Flotilla Global Smud detenidos por Tel Aviv en el puerto de Ashdod.
En un vídeo puede verse al ministro israelí sonriente dando la bienvenida a los activistas y burlándose de ellos mientras están arrodillados, con las manos esposadas a la espalda y la cabeza apoyada en el suelo, algunos de ellos hacinados bajo el sol.
Bélgica, Francia, Países Bajos, Italia, Portugal, Grecia, Turquía y Canadá, además de España, expresaron sus protestas por la actitud del ministro ultraderechista y el trato dado a los activistas.
El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, anunció ayer desde Berlín que había convocado a la encargada de Negocios de Israel en Madrid, Dana Erlich, por segunda vez en dos días, para “expresarle todo nuestro rechazo y repugnancia por ese trato absolutamente abominable e inaceptable”.
El Ministerio de Exteriores español tildó de «monstruoso, indigno e inhumano» el trato del ministro a los activistas. Desde Francia, el ministro Noël Barrot calificó las imágenes de “inadmisibles”. El Gobierno griego tachó lo ocurrido como «inaceptable”. Y el Gobierno turco declaró que “el ministro (Ben Gvir), uno de los principales actores del genocidio israelí en Gaza, ha mostrado una vez más al mundo abiertamente la mentalidad bárbara, enfocada en la violencia, del Gobierno de Netanyahu”.
El propio primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, también ha criticado que el ministro «ultra» se haya grabado vejando a los detenidos y haya difundido él mismo las imágenes.
