El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, subrayó esta semana, con motivo del 20 aniversario del convenio con el Club de Exportadores, que en un mundo interdependiente pero fragmentado la diplomacia económica y la diplomacia pública son herramientas esenciales para unir lo político y lo económico, así como lo público y lo privado.
El ministro subrayó que España debe adoptar una acción exterior coherente y ambiciosa, que combine la fuerza de la diplomacia con la capacidad empresarial y la implicación de la sociedad, durante la celebración del programa «Encuentros con embajadores», realizado en colaboración con la Cámara de Comercio, y que busca fomentar el intercambio de ideas y experiencias entre empresarios, asociaciones sectoriales y embajadores españoles en el exterior.
Durante el evento, se presentó un informe titulado «El papel de la diplomacia económica en los tiempos actuales. Funciones, retos y recomendaciones«. Este análisis, impulsado por el Club de Exportadores y subvencionado por la Secretaría de Estado de Asuntos Exteriores y Globales, examina la creciente relevancia de la diplomacia económica en un contexto internacional caracterizado por la incertidumbre y la fragmentación geopolítica, así como el aumento de la competencia entre estados.
