España presiona para que la Unión Europea tome medidas contra Israel, tras la decisión del Gobierno de Benjamin Netanyahu de declarar zona de guerra el sur del Líbano, y pide además sanciones contra el ministro israelí de Seguridad, Itamar Ben Gvir.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, llegó este jueves a la reunión informal de cancilleres europeos con un mensaje directo: “la Unión Europea tiene que dejar de contemporizar con Israel” y “alzar la voz con firmeza para decirle que, si quiere relacionarse con nosotros, no puede comportarse de esa manera».
Para Albares la orden del Ejecutivo israelí es “completamente inaceptable” y viola el derecho internacional. Una acusación que, en todo caso, no es nueva y que el Gobierno español ya ha lanzado en ocasiones anteriores contra Israel, como ocurrió también cuando el ministro de Seguridad israelí, Itamar Ben Gvir, maltrató y vejó a los integrantes de la Flotilla detenidos la semana pasada.
Precisamente una de las medidas que el ministro español considera posible que la UE adopte es prohibir la entrada en territorio comunitario a Ben Gvir, señalado por organismos internacionales por su papel en la escalada de violencia en Cisjordania.
La posición de España sigue siendo la misma desde hace meses: el acuerdo de asociación entre la UE e Israel debe quedar suspendido mientras continúen las violaciones del derecho internacional, ya que está reservado, según el ministro, para países que comparten los valores europeos, según informa Euronews.
Albares reconoció que la última temporada ha estado marcada por una «gran divergencia de posturas» entre los socios europeos sobre cómo responder a Israel. Y aunque consideró que “ya existe una mayoría de países a favor de seguir el ejemplo de España», acabó reconociendo que no está seguro de que haya quórum para forzar una votación vinculante.
En caso de una suspensión total del acuerdo sería necesaria la unanimidad, mientras que para la suspensión de las ventajas comerciales, sería suficiente con una mayoría cualificada. En cualquier caso, el ministro español insistió en que el Consejo debe votar, aunque sea para constatar la posición de cada Estado.
