El embajador de Italia defiende la fortaleza de la UE ante un multilateralismo denostado

En la recepción por la Fiesta Nacional de Italia, Giuseppe Buccino pide meditar sobre la encíclica de León XIV, que alerta sobre la “brecha” social que abren las nuevas tecnologías

El embajador de Italia, Giuseppe Buccino Grimaldi, pronunció su discurso de bienvenida ante numerosas personalidades del Cuerpo Diplomático, políticas, empresariales y de la comunidad italiana en España. /Fotos: Juan D. Latorre

El embajador de Italia, Giuseppe Buccino Grimaldi, pronunció su discurso de bienvenida ante numerosas personalidades del Cuerpo Diplomático, políticas, empresariales y de la comunidad italiana en España. /Fotos: Juan D. Latorre

Con una sólida defensa de la Unión Europea y de sus valores, el embajador de Italia en España, Giuseppe Buccino, conmemoró el martes el 80º aniversario del referéndum por el que los italianos decidieron en 1946 que el país pasaría a ser una república tras 85 años de monarquía.

La Fiesta Nacional del 2 de junio contó este año con una numerosa representación de las Administraciones Publicas españolas, encabezada por el presidente del Senado, Pedro Rollán; el ministro del interior, Fernando Grande-Marlaska; y la ministra de Inclusión, Seguridad Social, y Migraciones, Elma Saiz, entre otros altos cargos.

Ante los 1.600 invitados que acudieron a la cita, el embajador recordó que en aquellos años, tras finalizar la II Guerra Mundial, hubo tres momentos fundamentales: la asamblea constituyente que logró asentar el diálogo y el respeto mutuo en el país; la entrada de Italia como miembro fundador de la OTAN en 1949; y la firma de los Tratados de Roma en 1957, que significaron el nacimiento de las Comunidades Europeas. 

Desde entonces, dijo Buccino, “se abrió un recorrido extraordinario, no solo en términos de crecimiento económico sino también en términos de crecimiento político, cultural y social”, que dio forma al poder “blando” que ha ido extendiendo la “concepción europea de la dignidad humana como valor intrínseco”.

Sin embargo, advirtió que “hoy la sociedad teme por el futuro de sus hijos; tiene miedo al impacto de las nuevas tecnologías sobre el trabajo y sobre la cohesión social”. Por ello, pidió meditar sobre la encíclica del Papa León XIV ‘Magnifica Humanitas’, que alerta sobre la “brecha” social que pueden abrir esas nuevas tecnologías. “Pueden ser una gran ayuda para el desarrollo humano, pero corren el riesgo de actuar como un acelerador del paradigma tecnocrático y por ello necesitan un nuevo marco espiritual, ético y político”, dijo el embajador italiano.

“Al mismo tiempo, en el ámbito internacional asistimos a una constante devaluación de los principios de la carta de las Naciones Unidas”, advirtió ante lo que se perfila como una peligrosa tendencia en la que se producen cada vez más violaciones sistemáticas de los derechos humanos y se recurre más a la agresión” para solventar los conflictos.

En este contexto, Buccino reivindico que “España e Italia, estados profundamente europeístas, no se resignan a la decadencia porque Europa tiene una fuerza de atracción todavía muy intensa”. Y usó como ejemplo el próximo referéndum en Islandia sobre su adhesión a la UE, “que nos llevaría a tener un nuevo estado miembro”.

Pero además, dijo el embajador, “Europa ha demostrado unidad y determinación a la hora de apoyar la heroica resistencia del pueblo ucraniano frente a la agresión rusa”. Y subrayó que “Ucrania es Europa” antes de afirmar que “el lugar de Ucrania tendrá que ser dentro de la Unión Europea como estado miembro. La Unión será su puerto después de tanto sufrimiento, de tanto coraje”

El diplomático italiano terminó su intervención asegurando que “Europa es un punto de conexión entre Occidente y Oriente, entre norte y sur, y por lo tanto nuestra vocación de europeos en un mundo inmerso en la crisis del orden bipolar es ser una fuerza de encuentro y de diálogo”.

Elma Saiz Delgado, ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y portavoz del Gobierno de España, tomó la palabras tras el embajador italiano
El ministro del Interior de España, Fernando Grande-Marlaska, dirigiéndose a los invitados a la recepción
Pedro Rollán, presidente del Senado, también dirigió unas palabras a los asistentes
Banda musical de la Guardia Civil encargada de interpretar los himnos de Italia, España y la Unión Europea
Como todos los años, la recepción ofrecida por la Embajada italiana congregó a multitud de invitados, cada año más
La sorpresa de l recepción fue la presencia del muy recordado embajador de la nación italiana, Stefano Sannino, en la foto junto al embajador de Irlanda, Brian Glynn
De izquierda a derecha, el embajador de Dinamarca, Michael Braad; la encargada de Negocios a.i. de la Embajada de Rumanía, Raluca Mihaila, y su marido, y el embajador de Lituania, Tomas Irnius, junto a su esposa
El embajador de Argentina, Wenceslao Bunge, y su esposa (en el centro), junto a Carlos Benedito y Columna Alvargonzález, de Formato Educativo
El embajador de Eslovenia, Tadej Rupel (a la izquierda), junto a su homólogo de Azerbaiyán, Ramiz Hasanov, y su esposa, y el embajador de Eslovaquia, Juraj Tomaga (a la derecha)
El embajador de Hungría, Jorge Habsburgo-Lothringen, junto a las embajadoras de Alemania, Maria Margarete Gosse (en el centro), y de Croacia, Nives Malenica
La embajadora de Malasia, Haznah Binti Md Hashim, en el centro, junto su colega de Bangladés, Masudur Rahman, y la esposa del embajador de Indonesia, Hafizah Syammach, a la izquierda
De izquierda a derecha, los embajadores de Omán, Thamir bin Faiz AL-Alawi; del Líbano, Hani Chemaitelly; de Grecia, Apostolos Baltas, y de Jordania, Raghad A. Al Saqqa
La ministra consejera de la Embajada de Honduras y presidenta de la Asociación de Diplomáticos Extranjeros (ADE), Liza Medrano, junto a su hijo, Fernando Salazar
Giancarlo Mori, primer secretario de la Embajada del Perú (a la derecha), junto al profesor dela Universidad CEU San Pablo, Ricardo Ruiz de la Serna, y de Morgana Pérez del Solar, de Chubb España