Las ministra española de Transición Ecológica, Sara Aagesen, y la ministra de Medio Ambiente portuguesa, Maria da Graça Carvalho, fueron las protagonistas de la recepción que ofreció el martes el embajador José Augusto Duarte para conmemorar el Día de Portugal, de Camoes y de las Comunidades Portuguesas.
Ambas subrayaron el gran entendimiento y el trabajo conjunto que ambas administraciones desarrollaron durante el catastrófico “tren de tormentas» que asoló el país vecino el pasado mes de febrero, siendo la tormenta Kristin la más violenta de las seis que pasaron entre el 22 de enero y el 7 de febrero.
Por segundo año consecutivo, el embajador luso sacó la conmemoración de su Fiesta Nacional fuera de su residencia oficial.
El año pasado, pocos días después de su llegada, convocó la recepción en el Palacio de Liria; contó con la intervención de la ministra de Cultura, Margarida Balseiro; y acogió la actuación especial de la Orquesta Filarmónica de Portugal.
Este año no ha estado a la zaga. La recepción, que llenó las 425 butacas de su aforo, se celebró en el Museo de Arte Reina Sofía; no hubo una ministra sino dos —Carvalho y Aagesen—; y el arte lo puso la guitarrista portuguesa Marta Pereira da Costa acompañada por su quinteto.
Antes de la actuación de la guitarrista, intervinieron el embajador, el secretario de Estado para la UE, Fernando Sampedro, y las dos ministras. Todos ellos subrayaron, en el marco de un europeísmo compartido, el excelente entendimiento y colaboración entre ambos gobiernos, como en el caso de la catástrofe climática del pasado mes de febrero, que arrasó varias zonas de Portugal y tambien se dejó sentir en Andalucia.
Para explicar la inusual violencia de la tormenta, Sara Aagesen afirmó que su origen está en el cambio climático y se mostró “convencida de que ése el gran desafío de nuestro tiempo”. Por ello, insistió en la necesidad de la colaboración internacional y en la importancia de la inteligencia climática” en la lucha contra los fenómenos climáticos extremos que tienen su origen en el cambio climático.
La ministra portuguesa agradeció a España la gestión que hizo de sus embalses en las cuatro cuencas fluviales que comparten ambos países —Miño, Duero, Tajo y Guadiana— y aseguro que el control de las aguas que llevaron a cabo las autoridades españolas “contribuyo a salvar vidas y bienes que de otra forma se hubieran perdido”.
Para Sara Aagesen, “eso demuestra que cuando se trabaja unidos, se obtienen resultados que reducen el factor de riesgo”. La ministra española aseguró que “hemos trabajado muchísimo de forma conjunta ambos gobiernos, ambos ministerios, y podemos decir que estamos mejor preparados” antes de recordar que hace sólo dos años “estábamos viviendo en España y en Portugal una enorme escasez de agua en nuestros territorios”.
