Balance de Actividad Consular 2025: ADE denuncia repeticiones y medias verdades

Exteriores alardea de lograr varios “hitos” en 2025, pero ADE denuncia que los consulados trabajan con los mismos medios que hace 25 años, a veces en condiciones peligrosas

Estado de las oficinas del Consulado español en Orán tras desplomarse su techo./ Fotos: Cedidas por The Objective

Estado de las oficinas del Consulado español en Orán tras desplomarse su techo./ Fotos: Cedidas por The Objective

El Balance de Actividad Consular 2025 es “una mezcla de repeticiones sobre el aumento de nuevos consulados —como las menciones a los de Camagüey y Bangalore, todavía sin entrar en funcionamiento—, y medias verdades sobre el incremento de los recursos destinados a la red consular”, según explica a DiplomacyNews el presidente de la Asociación de Diplomáticos Españoles, Alberto Virella.

“No es sólo que falten recursos para mejorar los servicios consulares de España en el exterior, es que se puede decir que también hay dejadez”, asegura Virella, que pone varios ejemplos: desde el reciente derrumbe de un techo en el Consulado de Orán (Argel) en 2026 hasta la caída de un ascensor en el edificio donde se ubica el Consulado de Casablanca, el año pasado. Y hay más.

El ministro José Manuel Albares presentó el martes 9 de junio el Balance de Actividad Consular de 2025, que refleja, textualmente, “varios hitos” que se apunta el Ministerio de Exteriores. Entre ellos, incluye la finalización del despliegue de DICIREG y la implantación del Escritorio Unificado de Tramitación”, según consta en la página web del Ministerio de Exteriores. 

En realidad, DICIREG depende del Ministerio de Justicia y el Escritorio Unificado de Tramitación está implantándose todavía en la mayoría de los consulados, como ha comprobado DiplomacyNews ingresando aleatoriamente en algunas páginas web de distintos consulados, entre ellas la del Consulado en Buenos Aires, que agradece su comprensión por los inconvenientes que puedan acaecer fruto de estos cambios, profundos y estructurales, durante el tiempo en que pueda prolongarse la transición entre sistemas”.

De hecho, la propia página web del Ministerio, en su boletín informativo de enero de este año, recoge las “novedades” respecto al Escritorio Unificado y —además de afirmar que “ha comenzado a implantar” el sistema “para la gestión de matrícula consular y pasaportes”— incluye un vínculo que promete la “información completa” sobre este tema, pero realmente enlaza con información sobre cómo obtener un visado por el método habitual.

Como señala Alberto Virella, el Informe de Actividad Consular 2025 vuelve a dar por hechas las “aperturas” de nuevos consulados generales en Camagüey (Cuba) o en Bangalore (India) . Respecto al Consulado previsto en Camagüey, el presidente de ADE confirma que también “está aprobado sobre el papel, pero sigue sin existir”. En cuanto a Bangalore, es cierto que el pasado 30 de diciembre se publicó su creación en el Boletín Oficial del Estado y se espera que en los próximos meses se incorpore su primer Cónsul General, tras varios años anunciándolo.  

Por otra parte, Virella desmiente al ministro sobre el cacareado incremento de recursos materiales y de personal destinados a la red consular. El Ministerio insiste en asegurar que “en los últimos 4 años se ha incrementado la plantilla en el exterior en 2.300 trabajadores”. Sin embargo, el presidente de ADE explica el posible “truco” de esa afirmación: que Exteriores contabilice como aumento de trabajadores los nuevos contratos tras el término de las contraciones locales temporales (que no deben superar los tres años). “El número de personas trabajando es casi el mismo”, confirma, “pero al incorporarse nuevo un trabajador se omite que lo hace en lugar de otro”.

Lo cierto es que, según los cálculos de ADE, Exteriores no tiene 2.300 trabajadores más que hace 4 años, como asegura el ministro. “Sabemos que las plantillas son prácticamente las mismas que a principios de siglo, pero tampoco podemos saber exactamente cuántos trabajadores hay porque no hay transparencia ni una relación de puestos de trabajo actualizada y clara”. Virella asegura que “en el Ministerio todos sabemos que la elaboración de relaciones de puesto de trabajo, en el exterior y en los servicios centrales, que reflejen la realidad es una tarea postergada desde hace años, posiblemente por la incapacidad técnica de los responsables de su gestión”; en cualquier caso, “la gestión de personal es muy opaca e ineficiente”, añade.

En cuanto al informe hecho público por el Ministerio, el presidente de ADE tiene claro que “no incluye medidas para solucionar la precariedad en las que está funcionando la red consular”, cuyas plantillas “están trabajando al máximo, en condiciones laborales muy precarias”, que incluyen también la falta de mantenimiento de muchos edificios y su mal estado, que pone en peligro a los trabajadores y a quienes acuden a realizar trámites. 

En 2025, la Inspección de Trabajo ordenó el cierre inmediato del Consulado General en Mendoza (Argentina) tras una denuncia del sindicato Comisiones Obreras por no cumplir las mínimas medidas de seguridad. Ya en 2026 “tuvimos suerte porque el doble techo que se desplomó en el Consulado de España en Orán (Argelia) no causó víctimas al producirse de madrugada un fin de semana”. 

Un año antes, una persona murió al desplomarse un ascensor en el edificio del Consulado de España en Casablanca. “Es cierto, que los accidentes pueden suceder”, admite Virella, “pero desde hace años que las inspecciones internas del Ministerio vienen indicando que ese consulado debe trasladarse a otro inmueble, ya que el actual es de alquiler, no reúne las condiciones apropiadas y forma parte de un edificio en un estado inadecuado”. 

Son sólo algunos ejemplos del estado en el que se encuentra la red consular española en el mundo y que desde la Asociación de Diplomáticos Extranjeros llevan años denunciando sin que el Gobierno tome medidas para solucionarlo. 

Entre tanto, llama la atención de los diplomáticos españoles que desde el principio del informe se hagan reiteradas menciones a la activación de los servicios consulares para dar servicio a los integrantes de las flotillas con destino a Gaza. “No lo criticamos, porque es trabajo de los servicios consulares”, apostilla Virella, “pero simplemente nos parece que el ministro juega con ello porque tiene un mayor impacto mediático”. Y en eso Albares es un maestro.