El pasado sábado, el embajador Tony Raful fue recibido oficialmente en el ayuntamiento de Villaviciosa, Asturias, en un acto que puso en valor los profundos vínculos históricos y humanos que unen a la República Dominicana con la tierra asturiana.
El encuentro tuvo lugar en el marco del viaje del embajador a Asturias con motivo de la entrega del Premio Margaride 2026 a la Trayectoria Empresarial al empresario dominicano de origen asturiano José Luis “Pepín” Corripio.
Durante su visita al ayuntamiento de Villaviciosa, el embajador Raful estuvo acompañado por Manuel Corripio, quien recibió el Premio Margaride en nombre de su padre; José Vitienes, presidente de la Fundación para la Migración Española en la República Dominicana; y el alcalde de Villaviciosa, Alejandro Vega Riego.
La jornada permitió recordar que los lazos entre Asturias y la República Dominicana fueron forjados por generaciones de emigrantes que cruzaron el Atlántico en busca de nuevos horizontes. Desde localidades como Villaviciosa, Cabranes y Piloña partieron familias como los Corripio y los Vitienes, cuyos nombres quedaron ligados para siempre a la historia dominicana.
La visita reafirma la vigencia de una historia común construida por generaciones de emigrantes asturianos, así como el compromiso de seguir fortaleciendo una relación basada en el afecto, la memoria compartida y la cooperación entre ambos pueblos.
“Para nosotros es un altísimo honor estar aquí por la tradición histórica y por esos vínculos entrañables que se perpetúan en el tiempo”, expresó el embajador Raful.