«El ministro Albares no está ni se le espera» en el conflicto de Casa Árabe, según Almeida

El alcalde de Madrid anunció ayer que la institución de diplomacia pública no seguirá en su sede actual desde septiembre ya que su anterior directora general la dejó en quiebra

Fachada de Casa Árabe en Madrid./ Foto: Mario Elias Munoz Valencia / iStock

Fachada de Casa Árabe en Madrid./ Foto: Mario Elias Munoz Valencia / iStock

Después de veinte años en los que el edificio neomudéjar de las Escuelas Aguirre ha sido su sede, Casa Árabe tiene hasta el próximo 1 de septiembre para encontrar una nueva sede, según notifico ayer el Ayuntamiento de Madrid en la reunión del patronato de una de las principales ‘casas’ de diplomacia pública dependientes del Ministerio de Asuntos Exteriores, que todavía no ha reaccionado al anuncio del Ayuntamiento.

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, tras presentar una exposición en el Centro de Cultura Conde Duque, informó a los medios de comunicación de que “hoy en el patronato de Casa Árabe hemos manifestado que recuperamos la posesión del edificio, de Escuelas Aguirre, y, por tanto, que Casa Árabe no podrá seguir en esa ubicación”. La fecha límite es el 1 de septiembre.

El motivo de la decisión anunciada por el regidor madrileño es el “chiringuito” en el que, según dijo, se convirtió Casa Árabe mientras “la biógrafa de Pedro Sánchez”, Irene Lozano, fue directora general de la institución. 

El alcalde acusó a la ex directora general de la institución de “dejar en bancarrota a Casa Árabe” y se apoyó en “los informes del Tribunal de Cuentas, que apuntan a una responsabilidad contable de Irene Lozano” para sustentar sus afirmaciones. Su gestión de Casa Árabe “supuso el abandono del edificio”, que tiene “problemas estructurales importantes”, añadió el alcalde.

Por ello, según su versión, “hemos tratado de llegar a un acuerdo con el Ministerio de Asuntos Exteriores pero el ministro José Manuel Albares ni está ni se le espera en este asunto”. 

El alcalde explicó que, tras la salida de la Comunidad de Madrid del patronato de Casa Árabe, el consistorio decidió dar un “voto de confianza” a la institución, pero afirmó que la situación no ha mejorado desde entonces.

El pasado 8 de enero, el consejero de Cultura y deporte de la Comunidad de Madrid, Martiano de Paco Serrano, notifico por carta al director general de Casa Árabe, Miguel Moro, que el Gobierno regional abandonaba su participación en el consorcio debido a “una situación financiera crítica, déficits continuados y cifras negativas recurrentes”, que se aproximan “a un millón de euros anual, con gastos de gestión ordinaria que superaron los tres millones de euros”.  

El Ayuntamiento recuperará la posesión del edificio y emprenderá, según anunció Martínez Almeida, obras urgentes de recuperación, conservación y consolidación para “devolverlo al uso de todos los madrileños, que puede ser perfectamente el cultural”.

Aunque expresó la posibilidad de “colaborar con Casa Árabe para que puedan encontrar otra ubicación”, Almeida descartó que el Ayuntamiento pueda proporcionar a Casa Árabe otro edificio municipal. 

Escuelas Aguirre es un edificio neomudéjar construido entre 1881 y 1886 que albergó una de las instituciones filantrópicas de enseñanza más reconocidas de Madrid. El proyecto del arquitecto Emilio Rodríguez Ayuso, coautor también de la antigua plaza de toros, fue financiado por el empresario Lucas Aguirre. La enseñanza era gratuita y pronto adquirieron renombre y cumplieron una importante misión en una época escasa de escuelas. En 1911, la institución pasó a depender directamente del Ayuntamiento de Madrid.

Desde marzo de 2008 ha sido la sede de Casa Árabe en Madrid.