Karima Benyaich (Tetuán, 1961) es la embajadora de Marruecos en España desde 2018 y la primera mujer que ocupa este puesto. Y no es por casualidad. Además de su competencia como diplomática de carrera, cuenta con la total confianza de su ‘hermano’, el rey Mohamed VI. Y tampoco es casualidad.
Karima es hija de Fadel Benyaich, médico personal del rey Hasán II, y de la granadina Carmen Millán. Por ello tiene doble nacionalidad, marroquí y española, al igual que su hermano Fadel Mohamed, que fue embajador en España hasta que ella le relevó en 2018, lo que prueba la confianza del rey Mohamed VI en ambos, con los que ha compartido su infancia debido a una trágica circunstancia.
La vida de los dos hermanos dio un giro inesperado durante el frustrado golpe de Estado de Sjkirat en 1971. El rey sobrevivió al ataque, pero su médico, Fadel Benyaich, cayó abatido en la refriega. En aquel momento, Hassan II decidió hacerse cargo de Carmen y de sus hijos, que se educaron en el entorno del Palacio Real, exactamente en el Colegio Real, al igual que sus hijos e hijas, de las que Karima es amiga muy próxima, sobre todo de la princesa Lalla Hasna.
La embajadora marroquí se formó en Canadá, donde obtuvo una licenciatura en Derecho y un máster en Ciencias Económicas por la Universidad de Montreal. Desarrollo su tesis sobre el «Impacto de la integración de España y Portugal en la Comunidad Europea sobre la economía marroquí».
Además de francés, habla perfectamente árabe, español, inglés y portugués.
Antes de su llegada a Madrid, desarrolló gran parte de su carrera diplomática en el ámbito de las relaciones entre Marruecos y el espacio ibérico. En 2008 fue nombrada embajadora en Portugal, cargo que ocupó durante una década. Durante esos años ejerció además responsabilidades en organismos vinculados al diálogo euro-mediterráneo y a la cooperación internacional.
También representó a Marruecos en el Comité Averroes, que se creó en 1996, justo al final del mandado de Felipe González. El entonces presidente del Gobierno español dio una enorme importancia al funcionamiento de este organismo, con el que se trataba de estrechar las relaciones entre ambos países. Karima ejerció como la voz autorizada de la Casa Real marroquí en las reuniones.
Lleva 6 años al frente de la Embajada de Marruecos en Madrid, lo que supone un verdadero récord en una de las representaciones diplomáticas más relevantes del reino alauita en el exterior. Su mandato ha coincidido con algunas de las etapas más intensas de la relación bilateral, incluida la crisis diplomática de 2021 y la posterior normalización de los vínculos entre ambos países.