BBVA se une a la COP31 como socio global de la cumbre climática de la ONU en Turquía

La ciudad de Antalya acogerá en noviembre una de las citas diplomáticas más relevantes del año, con el respaldo financiero y estratégico del grupo bancario español

El consejero delegado de Garanti BBVA, Mahmut Akten (izquierda), saluda al presidente de la COP31 y ministro de Medio Ambiente de Turquía, Murat Kurum./ Fotos: BBVA

El consejero delegado de Garanti BBVA, Mahmut Akten (izquierda), saluda al presidente de la COP31 y ministro de Medio Ambiente de Turquía, Murat Kurum./ Fotos: BBVA

La ciudad turca de Antalya será el escenario de la próxima Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP31), que se celebrará del 9 al 20 de noviembre y reunirá a representantes de cerca de 200 países para impulsar la implementación de los compromisos internacionales frente al calentamiento global.

En este contexto, BBVA ha anunciado su participación como socio bancario global de la cumbre, una alianza que refuerza el papel del sector financiero en la transición hacia una economía baja en carbono. 

La entidad financiera colaborará con la presidencia turca de la COP31 y con Naciones Unidas para promover mecanismos de financiación capaces de acelerar la transformación energética y apoyar proyectos vinculados a la descarbonización, la resiliencia climática y el desarrollo sostenible. Según ha destacado BBVA, esta edición de la cumbre marcará el inicio de una nueva fase en la agenda climática internacional, centrada menos en la negociación de compromisos y más en su ejecución efectiva. 

El consejero delegado de BBVA, Onur Genç.

Para el consejero delegado de BBVA, Onur Genç, la celebración de la COP31 en Turquía reviste además un significado especial para el grupo, dada la importancia estratégica del país dentro de su actividad internacional. El directivo ha defendido que las conferencias climáticas han contribuido durante años a definir el marco global de acción frente al cambio climático y considera que ahora comienza una etapa orientada a transformar esa ambición en resultados concretos. 

Desde la organización turca de la cumbre también se ha destacado el valor de esta colaboración. El presidente de la COP31 y ministro de Medioambiente y Urbanismo de Turquía, Murat Kurum, ha subrayado que Antalya aspira a convertirse en un espacio de cooperación entre actores públicos y privados para demostrar el compromiso del país con la acción climática. 

La participación de BBVA en la COP31 se estructurará en torno a varios ejes considerados prioritarios para la conferencia. Entre ellos figuran la financiación de infraestructuras sostenibles y procesos de electrificación, el impulso de tecnologías limpias emergentes, la incorporación de criterios de sostenibilidad en las cadenas de valor, el fortalecimiento de la resiliencia climática y la protección de la naturaleza, así como la construcción de sistemas financieros capaces de facilitar una transición inclusiva

Con el objetivo de fomentar el diálogo entre gobiernos, empresas, organismos internacionales y sociedad civil, la entidad instalará un pabellón propio de aproximadamente 400 metros cuadrados en la denominada Zona Verde de la cumbre. Este espacio albergará encuentros de alto nivel, sesiones de debate y actividades centradas en la financiación sostenible, la transición energética y la innovación tecnológica aplicada a la lucha contra el cambio climático. 

La presencia de BBVA en Antalya se enmarca en una estrategia corporativa más amplia que sitúa la sostenibilidad como una de las prioridades del grupo. El banco informó de que canalizó 134.000 millones de euros en negocio sostenible durante 2025 y que, solo en el primer trimestre de 2026, alcanzó otros 36.000 millones. Estas cifras se integran en el objetivo de movilizar 700.000 millones de euros en iniciativas sostenibles entre 2025 y 2029

La COP31 llega en un momento especialmente relevante para la gobernanza climática internacional. El encuentro tendrá como misión evaluar el progreso colectivo en la aplicación del Acuerdo de París y explorar fórmulas que permitan acelerar la financiación de la transición, la electrificación de la economía y la adaptación a los impactos climáticos. Para Turquía, la cita representa también una oportunidad para reforzar su proyección internacional y consolidarse como un puente entre regiones en uno de los grandes desafíos globales del siglo XXI.