Lantania aspira a superar los 1.100 millones de ingresos en 2030 gracias al agua

Los primeros resultados de la alianza con NMDC Group comienzan a materializarse: en mayo, Emiratos Árabes le adjudicó la construcción de la planta desaladora en Fujairah

Foto: Lantania

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Lantania ha entrado en una nueva fase de crecimiento con la vista puesta en el mercado internacional del agua. El grupo español de infraestructuras, energía y agua, fundado en 2018 por Federico Ávila y José Luis Romero tras la desaparición de Isolux Corsán, aspira a superar los 1.100 millones de euros de facturación en 2030, más del doble de los ingresos previstos para el cierre de 2026.

La compañía prevé además elevar su resultado bruto de explotación, ebitda, hasta los 75 millones de euros, dentro de una estrategia centrada en ganar escala, mejorar márgenes y reforzar su posición en actividades de mayor valor añadido. 

En pocos años, Lantania ha desarrollado actividad en ámbitos como las infraestructuras ferroviarias, las energías renovables, la edificación y el ciclo integral del agua. El grupo cuenta con presencia en 17 países y una cartera de proyectos que supera los 1.000 millones de euros, en una trayectoria marcada por la diversificación y la internacionalización.

Federico Ávila, actual presidente de Lantania, ha sido una de las figuras clave en la construcción del grupo. Ingeniero de Telecomunicaciones, con formación empresarial y un EMBA por IESE, desarrolló parte de su carrera en Isolux Corsán, donde ocupó responsabilidades en Norteamérica y posteriormente cargos corporativos en Madrid. Tras el concurso de acreedores del grupo, lideró una operación de compra por parte del equipo directivo que desembocó en la creación de Lantania. Junto a él, José Luis Romero participó en el lanzamiento del proyecto empresarial y ha desempeñado un papel relevante en su desarrollo desde los primeros años, aportando la experiencia técnica y de gestión acumulada durante su trayectoria en el sector de las infraestructuras. 

Una de las principales palancas del nuevo plan estratégico será la alianza con NMDC Group, uno de los grandes grupos de ingeniería e infraestructuras de Emiratos Árabes Unidos. La operación, formalizada en enero de este año, supuso la entrada de NMDC en el 51% de Lantania Aguas, mientras que el grupo español conserva el 49% restante. De esa alianza nace Lantania NMDC Water, una nueva sociedad especializada en desalación, depuración, reutilización y tratamiento de agua, con sede en Sevilla y una oficina regional en Abu Dabi. 

Los primeros resultados de la alianza ya han comenzado a materializarse. Entre ellos destaca la adjudicación, en mayo de 2026, de una planta desaladora en Fujairah, uno de los siete emiratos de Emiratos Árabes Unidos. El contrato, adjudicado por Emirates Utilities Development Company, división de desarrollo de proyectos e inversiones de Etihad Water and Electricity, tiene un valor aproximado de 1.046 millones de dírhams, unos 260 millones de euros. La instalación producirá alrededor de 272.000 metros cúbicos diarios de agua desalinizada mediante ósmosis inversa y estará ubicada dentro del Puerto de Fujairah, en el Golfo de Omán, con una superficie aproximada de 10 hectáreas y capacidad de almacenamiento equivalente a 18 horas de producción. 

Lantania aportará la ingeniería del proyecto y los principales equipos de proceso, mientras que NMDC asumirá las obras civiles y marítimas. La actuación se ejecutará bajo modalidad EPC, un modelo que integra diseño, suministro y construcción, y permitirá reforzar el abastecimiento de agua a hogares, empresas e industrias de Fujairah y de las zonas atendidas por Etihad Water and Electricity, especialmente en periodos de mayor demanda. 

Oriente Medio y el norte de África se encuentran entre las regiones con mayor estrés hídrico del mundo. El Banco Mundial ha advertido de que, antes de que termine esta década, la disponibilidad anual de agua por habitante en la región puede caer por debajo del umbral de escasez absoluta, situado en 500 metros cúbicos por persona y año. La misma institución estima que en 2050 harán falta 25.000 millones de metros cúbicos adicionales de agua al año para cubrir las necesidades regionales, una cifra equivalente a construir 65 plantas desaladoras del tamaño de Ras Al Khair, en Arabia Saudí, una de las mayores del mundo. 

La compañía prevé que su actividad de agua multiplique por más de cuatro su volumen de negocio durante los próximos años, desde unos 145 millones de euros hasta alrededor de 600 millones en 2030. Este negocio se perfila así como uno de los principales motores de crecimiento del grupo durante la próxima década. 

Ocho años después de su creación, Lantania intenta situarse en una nueva escala empresarial. La alianza con NMDC, la adjudicación de Fujairah y la creciente demanda de infraestructuras hídricas en Oriente Medio ofrecen a la compañía una plataforma para acelerar su internacionalización. El reto será convertir ese crecimiento en rentabilidad sostenida, mantener capacidad técnica propia y competir en un mercado donde la desalación, la reutilización y el tratamiento del agua registran una demanda creciente impulsada por las necesidades de abastecimiento de numerosos países.