Croacia y España, juntas en la investigación de la fusión energética

Esta cooperación se remonta a 2017, cuando ambos países presentaron una candidatura conjunta para acoger la instalación del proyecto IFMIF-DONES en Granada

Maqueta del proyecto que se construye en Granada.

Maqueta del proyecto que se construye en Granada.

España y Croacia han estrechado en los últimos años su colaboración en uno de los campos científicos más estratégicos a nivel global: el desarrollo de la energía de fusión. Esa cooperación se materializa de forma especialmente relevante en el proyecto IFMIF-DONES, una gran infraestructura internacional en construcción en Escúzar (Granada) que sitúa a ambos países en una posición destacada dentro de la hoja de ruta europea hacia esta fuente de energía.

Esta cooperación se remonta a 2017, cuando ambos países presentaron una candidatura conjunta para acoger la instalación en Granada. Ese acuerdo se consolidó con la firma de un Memorando de Entendimiento en Zagreb en noviembre de 2022, suscrito por los ministros de Ciencia Radovan Fuchs y Diana Morant, en presencia del rey Felipe VI y del presidente croata Zoran Milanović. 

Desde entonces, Croacia se ha incorporado como socio del proyecto, con una aportación económica estable —tanto en la construcción como en la futura fase de operación— y la participación de centros de investigación, como el Instituto Ruđer Bošković, el principal centro público de investigación científica de Croacia.

El pasado 28 de abril de 2026, la Embajada de Croacia en Madrid entregó al científico español Ángel Ibarra la Orden de Danica Hrvatska, una de las principales condecoraciones del país, concedida por el presidente de la República a personalidades destacadas por su contribución en ámbitos como la ciencia, la cultura o la cooperación internacional.

Ibarra, físico, profesor e investigador especializado en ciencia de materiales aplicada a la fusión nuclear y vinculado al CIEMAT, además de exdirector del consorcio IFMIF-DONES y uno de sus principales impulsores, ha desempeñado un papel clave en el desarrollo del proyecto. 

El proyecto forma parte de la hoja de ruta europea hacia la fusión, impulsada por el consorcio EUROfusion e integrada a su vez en el marco de cooperación internacional en torno a ITER, un reactor experimental de fusión instalado en Cadarache, Francia.

La energía de fusión lleva décadas siendo uno de los grandes horizontes tecnológicos globales: una fuente limpia, prácticamente inagotable y con potencial para transformar el sistema energético mundial. Convertir esa promesa en realidad exige afrontar desafíos científicos y de ingeniería de enorme complejidad, solo abordables mediante cooperación internacional sostenida.

El objetivo de ITER es demostrar que el plasma —el gas extremadamente caliente e inestable donde se produce la fusión— puede mantenerse controlado durante el tiempo suficiente para que la reacción sea viable como fuente de energía.

IFMIF-DONES, por su parte, se centra en uno de los principales obstáculos de la fusión: la resistencia de los materiales. En un reactor de fusión, las paredes están sometidas a un intenso bombardeo de neutrones de alta energía que, con el tiempo, degradan su estructura.

Para estudiar ese efecto, la instalación reproduce esas condiciones mediante una fuente de neutrones generada por un acelerador de partículas que impacta sobre litio líquido. En ese entorno se introducen pequeñas muestras de materiales —aceros especiales y aleaciones diseñadas para reactores— que son irradiadas durante largos periodos para observar cómo se deforman, se deterioran y pierden sus propiedades, lo que permite evaluar qué materiales pueden resistir años de uso.

El impacto de este trabajo se entiende mejor si se sitúa en el marco temporal de la fusión. ITER marcará esta década y la siguiente con sus experimentos. En el horizonte de mediados de siglo se sitúan los DEMO, unos reactores concebidos como paso previo a las primeras centrales comerciales. 

Los DEMO están diseñados para funcionar en condiciones cercanas a una central eléctrica real, integrando el control del plasma, la generación de energía y el mantenimiento de sus componentes. Para que esto sea posible, deberán operar durante largos periodos y resistir una intensa exposición a neutrones, de ahí la necesidad de contar previamente con los datos que genera IFMIF-DONES. 

Ese proceso marca así el paso de la investigación a la aplicación, en un camino en el que ciencia, tecnología y cooperación internacional continúan avanzando de forma inseparable.