Bernardo Greiver: «Uruguay y España creemos en el valor del entendimiento»

El embajador uruguayo celebró el 201 Aniversario de la Independencia del país sudamericano ante el monumento a José Artigas

Miembros del Cuerpo Diplomático a los pies del monumento a José Artigas, en el Parque del Oeste de Madrid. /Foto: Cortesía de la Embajada del Uruguay

“Hoy Uruguay y España son un ejemplo de voluntad compartida, en el diálogo político, en la cooperación, la cultura, en la relación económica y también en el impulso que ambos damos al fortalecimiento del vínculo entre el MERCOSUR y la Unión Europea”, señaló el embajador uruguayo Bernardo Greiver en la celebración del 201º Aniversario de la Independencia del país sudamericano.

El monumento al Prócer José Artigas en el Parque del Oeste de Madrid recibió ayer una ofrenda floral organizada por la Embajada del Uruguay para celebrar esta digna efeméride, que contó con la asistencia de gran cantidad de miembros del Cuerpo Diplomático.

El embajador uruguayo, Bernardo Greiver del Hoyo, señaló que con este acto “se reafirman los valores de libertad, democracia y convivencia y lo hacemos junto a amigas y amigos en España, colegas diplomáticos y agregados de Cancillería y Embajadas y muy especialmente junto a nuestra comunidad”.

Seguidamente, el embajador resaltó los ideales que representa la figura de José Artigas, “que siguen plenamente vigentes, porque forman parte de nuestra manera de entender la República y de construir nuestro futuro”.

Subrayó Bernardo Greiver varias frases del Prócer uruguayo, entre ellas: Mi autoridad emana de vosotros y ella cesa ante vuestra presencia soberana, que significa “democracia, participación ciudadana y legitimidad nacida de la voluntad popular”.

Nada debemos esperar sino de nosotros mismos. Significa, según el embajador uruguayo, “asumir con responsabilidad nuestro propio desarrollo, confiando en nuestras capacidades y en el trabajo de nuestra gente. Que los más infelices sean los más privilegiados. Quiere decir, comenta, “inclusión, igualdad de oportunidades y el compromiso permanente de que el progreso alcance a todos”.

Redaltó también el concepto artiguista de Pueblos Libres, que “significan cooperación entre iguales, integración regional y el respeto mutuo”. Para terminar indicando que aquel ideario de José Artigas de que Sean los orientales tan ilustrados como valientes, significa “comprender que el verdadero progreso de una nación nace de la unión entre el conocimiento y el carácter. Que el coraje nos permite superar desafíos, pero es la educación la que nos permite sostenernos y proyectarnos. Significa una sociedad que forme ciudadanos libres, críticos e innovadores; que haga de la ciencia, la cultura y la educación los pilares de su desarrollo; y que la mayor riqueza de un país no está sólo en sus recursos naturales, sino en el talento y la preparación de su gente”, prosiguió el embajador Bernardo Greiver.

Señaló el embajador uruguayo que el estado de Uruguay nació de un “complejo proceso político, militar, económico y diplomático. Desde su propia génesis comprendió que su inserción internacional sería parte inseparable de su identidad. Por eso la política exterior y la vocación de diálogo forman parte de nuestra historia desde el nacimiento mismo de la República. Nos enorgullece haber hecho de la democracia una forma de convivencia y que Uruguay sea reconocido entre las democracias más sólidas del mundo. Nos enorgullece que el respeto al derecho sea una política de Estado; que el diálogo sea nuestra forma de relacionarnos con el mundo; y que la estabilidad institucional, política, económica, jurídica y social constituya uno de los principales activos de nuestro país. Asimismo, que la inmensa mayoría de los días del año nuestra energía eléctrica provenga de fuentes renovables, demostrando que en Uruguay el desarrollo y el cuidado del ambiente pueden avanzar de la mano.

Con respecto a las relaciones con España, el embajador uruguayo señaló que “nos unen siglos de historia compartida. Nos unen millones de historias familiares. Y nos une una amistad que el tiempo no ha hecho más que fortalecer. En un mundo donde con demasiada frecuencia predominan la incertidumbre y la confrontación, Uruguay y España seguimos creyendo en el valor del entendimiento y nos damos certezas. Hace doscientos años nació un país que demostró que los valores pueden ser más grandes que el territorio y que la coherencia entre los principios y las acciones constituye el patrimonio más valioso de una nación. Esa ha sido, en buena medida, la historia del Uruguay”.