La Comisión Europea adoptó ayer la Estrategia Ganadera para garantizar que el sector ganadero europeo mantenga su solidez y resiliencia a largo plazo. La Estrategia, que es la primera de este tipo, establece medidas para ayudar a los ganaderos a hacer frente a los retos económicos, medioambientales y del mercado.
Esta visión a largo plazo reconoce el valioso papel de la ganadería sostenible para proteger la futura seguridad alimentaria de la Unión Europea y apoyar a las comunidades rurales en toda su diversidad. La Estrategia Ganadera establece cinco prioridades: resilencia frente a las crisis; competitividad en los mercados globales; sostenibilidad; adaptabilidad de todas las explotaciones y regiones; y excelencia en la producción.
Con mayor extensión y profundidad, desarrollamos a continuación esas cinco prioridades que el Ejecutivo de Bruselas ha hecho públicas para ponerlas en marcha de forma inmediata.
- La Comisión Europea se propone reducir la exposición al riesgo para que los ganaderos se recuperen más rápidamente tras una crisis. Para conseguirlo, reforzará los instrumentos de gestión de riesgos y explorará un nuevo régimen de seguros y reaseguros. También ayudará a los Estados miembros a gestionar las repercusiones de las enfermedades animales mejorando la prevención, la detección precoz y la intervención temprana. Las inversiones en resiliencia frente al cambio climático y la reducción de las dependencias de las importaciones siguen siendo una prioridad clave.
- La Comisión trabajará para impulsar la rentabilidad y la adopción de la innovación, así como para reforzar la competitividad. Además del papel del futuro presupuesto de la UE, la Comisión estudiará cómo el acceso a la financiación puede facilitar la transición hacia sistemas sin jaulas y apoyar los procedimientos de concesión de permisos, la circularidad, la bioeconomía y la valorización de la biomasa. Además, se centrará la atención en unos ingresos justos para los ganaderos y en garantizar la reciprocidad internacional. La Comisión se propone para ello una mayor armonización de las normas de producción, especialmente en materia de bienestar animal, en consonancia con los compromisos contraídos ante la Organización Mundial del Comercio. También se intensificarán los esfuerzos para promover nuevas oportunidades de mercado a través de la diplomacia agroalimentaria.
- Dada la diversidad de la ganadería en las distintas regiones, la Estrategia promoverá un enfoque adaptado para abordar los retos de su sostenibilidad. Se proponen medidas para mejorar el bienestar animal mediante revisiones específicas para las gallinas ponedoras, los pollos de engorde y los cerdos, que se basarán en datos contrastados e irán acompañadas de períodos de transición y apoyo financiero adecuados. Además, la UE desarrollará métodos armonizados para el cálculo de las emisiones del ganado a nivel de explotación, las prácticas de mitigación del cambio climático, la gestión de nutrientes y la circulación sostenible de los recursos. Se reforzará la cooperación entre los ganaderos y los productores.
- La Comisión colaborará con los Estados miembros en un plan para restablecer la adaptación de una producción ganadera sostenible a las regiones vulnerables, en particular aquellas que corren riesgo de abandono. Para ello tendrá el apoyo de un Observatorio de las tierras agrícolas. La actual línea de trabajo sobre la ganadería desarrollará una hoja de ruta para los mataderos móviles o de baja capacidad, contribuyendo a fomentar cadenas de valor ganaderas integradas localmente, reducir el transporte de animales y regenerar las economías locales.
- La calidad es el activo estratégico de Europa, asegura la Comisión. “La calidad”, añade, “dará mayor visibilidad y valor a la excelencia de la producción de la UE mediante el refuerzo del etiquetado de origen y el reconocimiento de la calidad”. Se desarrollará un sistema europeo de excelencia y se promoverán los productos ganaderos sostenibles de la UE a través de políticas de promoción específicas, indicaciones geográficas, campañas de «compra de productos europeos» y sistemas de producción ecológica.
La Estrategia Ganadera viene acompañada de un Plan de Acción en materia de proteínas. Juntas, estas iniciativas tienen por objeto reducir las dependencias estratégicas, reforzar la seguridad alimentaria europea y contribuir a un sistema agroalimentario europeo más fuerte, resiliente y estratégico. El Plan de Acción en materia de proteínas también tiene por objeto aumentar el suministro y el uso de proteínas cultivadas en la UE. En 2025,
La Unión Europea sólo producía el 25% de las semillas oleaginosas y cultivos proteaginosos utilizadas para la alimentación de sus animales. El Plan tiene por objeto aumentar ese porcentaje al 35% hasta 2035. La Comisión apoyará la producción europea de proteaginosas y mejorará la competitividad de las proteínas cultivadas en la UE. Al reconocer los fuertes vínculos que existen entre las cadenas de valor de los alimentos, los piensos, la energía y la industria, también fomentará la innovación, la inversión, la diversificación de la alimentación y una mejor supervisión de la dependencia de las proteínas.








