El embajador de Eslovaquia en España, Juraj Tomaga, nos sirve como improvisado, y muy especial guía turístico, en un extenso recorrido por su país en la primera entrega de las entrevistas de viajes de DiplomacyNews. Paisajes, historia, cultura, gastronomía… Eslovaquia representa la esencia de Europa Central en la ribera del Danubio.
Eslovaquia es un país un tanto desconocido porque formando parte de Checoslovaquia, durante muchos años la palabra “checo” se comió a la palabra “Eslovaquia”. Pero la separación no fue traumática y, de hecho, se considera un modelo de secesión amistosa.
“Es verdad”, confirma el embajador durante la entrevista (que puede ver íntegra en este enlace). “Orgullosamente digo que yo nací en Checoslovaquia, como todos los que nacieron en el 77 o antes”. “Checosolvaquia sigue estando en nuestro corazón; no es que seamos amigos, es que somos como hermanos”.
En cuanto a la visita al país, Juraj Tomaga destaca que desde Barcelona hay 14 vuelos semanales a Bratislava, a donde también hay vuelos directos desde y hacia Palma de Mallorca, Málaga, Alicante y Tenerife. Sin embargo, no hay vuelos con Madrid “pero estamos trabajando para que haya”, añade, mientras informa de que “desde Málaga también se puede viajar al oriente de Eslovaquia, a la segunda ciudad más grande del país, una zona cargada de historia”.
Además de la historia, Eslovaquia atesora grandes espacios naturales para el senderismo y ciudades medievales para el senderismo urbano; castillos de cuento de hadas; rutas para la bicicleta; y riquezas naturales como aguas termales con propiedades terapéuticas.
En Eslovaquia hay muchas formas de hacer turismo para todos los gustos y edades. “Hay montañas como El Pico”, pone como ejemplo, “que tiene un impresionante observatorio astronómico que coopera con el de las Islas Canarias, y donde se puede disfrutar de unas vistas increíbles.
El embajador Tomaga destaca, por otra parte, la comodidad que supone para el turista que Eslovaquia, además de ser miembro de la Unión Europea, también sea miembro del área euro, con lo que no es necesario hacer ningún cambio de moneda “y un español no va a ser sorprendido por los precios; si acaso, le sorprenderá que la parte trasera de la moneda trasera lleve la doble cruz, que se parece muchísimo a la Cruz de Caravaca”.
En este sentido, el embajador asegura que “los precios son equiparables y tan asequibles como los de España«.
Eslovaquia ”tiene el número de parques nacionales más grande en proporción por el tamaño de toda Europa. Es decir, que muchas áreas están protegidos, protegidos para animales, como osos”. “Y no hablo de moscas”, matiza, hablo de osos bien grandes, que no se hacen muy amigos”, bromea.
Y en lo gastronómico, el embajador destaca que Eslovaquia es un país con una “gran cultura del vino”, donde se pueden visitar unas bodegas muy interesantes, donde los vinos blancos pueden recordar a los del Penedés y son un excelente acompañamiento de la cocina eslovaca, en la que puede sorprender más la presencia de un plato muy parecido al cocido madrileño, ademas de las tradicionales sopas de col y carnes rojas.
“No se pueden ir de Bratislava sin probar un café”, nos cuenta, porque ”tenemos una cultura del café muy fuerte”. Así que, en una de las muchas cafeterías que hay en el centro de la capital, Juraj Tomaga nos recomienda terminar el periplo por Eslovaquia degustando con tranquilidad ese café y las galletas que siempre sirven con él mientras escuchamos leyendas como las de los enanito que asustaban a los mineros o la de Yuri, un Robin Hood a la eslovaca. “Es la mejor forma de terminar una sobremesa”.



