El embajador Jeffrey Marder inauguró la jornada ‘Derechos Digitales: diálogo necesario UE-Canadá’, organizado por la Universidad CEU San Pablo en Casa América
Expertos académicos y jurídicos en tecnologías digitales canadienses y españoles coincidieron el pasado 26 de febrero, durante la jornada ‘Derechos Digitales: diálogo necesario entre la UE y Canadá’, en que una regulación responsable no frena la innovación tecnológica, en contra de las presiones antirregulatorias que defiende Estados Unidos. Todos ellos subrayaron tambien un aspecto fundamental: Europa debe invertir más en tecnología.
“Canadá vincula la apuesta por el desarrollo tecnológico con un compromiso firme con la ética, la regulación responsable y la inclusión”, dijo el embajador de Canadá en España, Jeffrey Marder, durante la inauguración de la jornada, organizada en Casa América por la Universidad CEU San Pablo.
El diplomático canadiense, tras reconocer a España como “un socio sólido y estable”, enumeró “la IA ética, el multilateralismo, la protección de datos, la innovación inclusiva y la gobernanza responsable del espacio digital” como las prioridades de su Gobierno, “que trabaja para garantizar que la innovación tecnológica siga estando al servicio de las personas y las instituciones democráticas”.
En el encuentro participaron, por parte española, Juan Miguel Márquez, subdirector general del Ontsi; el catedrático de Derecho Administrativo, José Luis Piñar; y la profesora Rosario Duaso, ambos de la universidad CEU San Pablo.
En representación de la Universidad de Montreal asistieron el catedrático Karim Benyekhlef, director del Laboratorio de Ciberjusticia y referente mundial en el análisis de como las tecnologías destructivas impactan en los derechos fundamentales; Nicolas Vermeys y Valentin Callipel, director adjunto y jefe de misión del laboratorio, respectivamente.
El subdirector del Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (ONTSI) defendió que los derechos fundamentales deben garantizarse también en el entorno digital. Márquez destacó la cercanía de los puntos de vista de Canadá y España sobre los derechos digitales: “compartimos la visión de los derechos fundamentales en el entorno digital, la necesidad de una gobernanza de las tecnologías digitales y de su regulación para que sirvan al bien común..”
El catedrático José Luis Piñar destacó que “no se pueden dar pasos en el mundo digital sin que exista un diálogo constante entre juristas y técnicos, y menos aún en la Unión Europea y en Canadá, donde cualquier innovación debe de ser respetuosa con los derechos fundamentales”, aseguró.
Piñar negó el supuesto impacto de la regulación sobre la innovación. A su juicio, “no es verdad que innovación y regulación estén enfrentados, sino todo lo contrario”. Y aunque admitió que “quizás falta inversión, Europa no está tan atrás y esa innovación la está haciendo en un marco normativo plenamente alineado con los derechos fundamentales”.
Karim Benyekhlef, director del Laboratorio de Ciberjusticia de la Universidad de Montreal, en línea con Piñar, se refirió a los estudios que señalan que la innovación no está limitada por la regulación e identifico el problema en las grandes tecnológicas, que operan como “compañías estados”, y en “la enorme presión que sufre la UE por parte de Estados Unidos”, que considera que la regulación europea es una limitación para sus compañías.
Según el análisis de Benyekhlef, en este escenario de extrema presión y competencia “la regulación de la Unión Europea no es suficiente. Tiene que ir apoyada por importantes inversiones para que Europa sea una potencia industrial y tecnológica”.
