Fortalecer la comunidad iberoamericana debe ser el objetivo de la Cumbre de Madrid

La Fundación Alternativas presentó ayer el Informe Iberoamérica 2026, en el que evalúa el momento político y económico del continente previo al crucial encuentro de noviembre

Vicente Palacio con el secretario general iberoamericano, Andrés Allamand, durante la presentación del informe./ Foto: Cortesía de la Fundación Alternativas

Vicente Palacio con el secretario general iberoamericano, Andrés Allamand, durante la presentación del informe./ Foto: Cortesía de la Fundación Alternativas

La Cumbre Iberoamericana de Madrid tendrá lugar en un momento crucial para la geopolítica del hemisferio occidental, que está tratando de definir un espacio propio reconocible. En ese sentido, España se juega mucho en ese cónclave. El informe ‘Iberoamérica 2026’, presentado ayer en Casa América por la Fundación Alternativas, profundiza en el momento que atraviesa el continente y en los pasos que debe dar para construir su propio espacio.

En 2026 tendrán lugar cinco procesos electorales, presidenciales o legislativos, en América Latina; por otra parte, el día previo a comenzar la cumbre también tendrán lugar las elecciones de ‘midterm’ en Estados Unidos. Todo ello, tendrá influencia directa o indirecta en las perspectivas de la comunidad iberoamericana en un mundo cada vez más complicado.

Por ello —como señaló el director del Observatorio de Política Exterior de la Fundación Alternativas, Vicente Palacio, durante la presentación del Informe Iberoamérica 2026— puede que sea el momento de la XXX Cumbre Iberoamericana de Madrid, un encuentro cuya aspiración es la construcción de una Comunidad Iberoamericana más fuerte y con mayor proyección.

En un presente internacional marcado por la fragmentación y la polarización, España asume por cuarta vez la celebración de una difícil cumbre, después de Madrid (1992), Salamanca (2005) y Cádiz (2012).

La cita tiene lugar en un contexto de grave crisis del multilateralismo y disrupciones del orden internacional. Guerras comerciales y proteccionismo; crisis de la cooperación al desarrollo; proliferación de conflictos armados; o competición feroz entre el Estados Unidos, China, Rusia, Europa y otras potencias emergentes.

Todo ello obliga a una nueva reflexión acerca del sentido y del rol, presente y futuro, de Iberoamérica, y su oportunidad estratégica.

A la presentación asistieron, entre otros, los autores del informe —Vicente Palacio, Francisco J. Verdes-Montenegro Escánez, Lucía Benavídez, Ramiro Lapeña, Emilio Santiago Muíño, José Miguel Natera, Beatriz Paredes, Ana Paula Penchaszadeh, Cristina De Benito Morán—, el secretario general iberoamericano, Andrés Allamand; y Luis Romera, en representación del gabinete del director general para Iberoamérica y el Caribe.

El presente Informe aspira a redefinir el margen del espacio Iberoamericano – donde confluyen Comunidad, Sistema, Conferencia, Cumbre – para construir consensos en asuntos clave: digital, verde, o social. Incluso para avanzar en nuevas agendas de cooperación: migraciones y diásporas, fondos para desastres naturales, o políticas de cuidados. El Informe ofrece análisis y propuestas sobre estos asuntos, con un foco particular en los retos para España en tanto país anfitrión de la Cumbre.