La relación económica entre España y Estados Unidos es mucho más amplia que solo el comercio bilateral. Esos intercambios, que son el clásico termómetro de las relaciones económicas internacionales, son sólo la capa visible del vínculo hispano-estadounidense, que abarca también inversión, empleo y transferencias tecnológicas, como pone de manifiesto el Informe ‘2026 The Bridge Report’ de la Cámara de Comercio de EE.UU. en España (AmChamSpain).
Como destaca, en su carta de presentación del informe, el presidente de AmChamSpain, Jaime Melet, “las métricas convencionales se detienen en el comercio de bienes. No capturan décadas de inversión acumulada, ni el empleo sostenido en ambos países, ni la escala de los proyectos en marcha, ni la profundidad de la presencia española en cuarenta y cinco estados americanos”.
Lo cierto es que la relación económica entre España y Estados Unidos es una de las más profundas y mutuamente beneficiosas de toda Europa y, al mismo tiempo, una de las peor conocidas. Por ello, Malet considera que es el momento de reunir en un informe todos los datos que reflejan una relación extraordinariamente beneficiosa para ambos países.
“Lo hacemos ahora”, explica, “porque el momento lo exige. La relación bilateral atraviesa una fase de mayor complejidad: tensiones comerciales, incertidumbre regulatoria, un debate europeo sobre autonomía estratégica que no siempre distingue entre socios y adversarios. En ese entorno, las simplificaciones ganan terreno cuando faltan datos estructurados”.
El informe, que AmChamSpain publica con vocación de convertirlo en referencia anual, reúne por primera vez el conjunto de esas dimensiones en un solo documento, complementando el análisis de España: Nueva Potencia Industrial, Digital y Energética (AmChamSpain, 2024) con una radiografía completa de la relación bilateral. La dimensión más tangible de la relación es el empleo.
Solo por avanzar algunas cifras que demuestran el desconocido nivel de la relación económica bilateral, las empresas de capital estadounidense emplean a unas 200.000 personas en España mientras que las empresas españolas sostienen 143.500 empleos en EEUU; la inversión directa estadounidense acumulada en España asciende a 116.094 millones de euros mientras que las empresas españolas mantienen inversiones acumuladas de 97.247 millones de euros en el que es su primer destino inversor en todo el mundo.
Un último detalle, y el más reciente: Los 4,45 millones de turistas estadounidenses que visitaron España en 2025 (+4,3%), con un gasto récord de 10.200 millones de euros (+13%), consolidan a Estados Unidos como el mercado de mayor valor unitario de la industria turística española, según datos de Turespaña.
Todo ello se inscribe en una relación que trasciende lo comercial. España es puerta de entrada de Estados Unidos a Europa meridional y Latinoamérica, y un aliado de primer orden en la transición energética renovable del continente e interlocutor relevante en el marco de la OTAN. En resumen, estas dimensiones —estratégica, energética, de seguridad— amplifican el valor de la relación económica y le confieren una profundidad que justifica el seguimiento analítico sostenido que este informe ofrece.





