“Si Estados Unidos no termina con esta agresión, se enfrenta a dos escenarios posibles: una guerra de desgaste o una derrota humillante”, dijo ayer en el Club Siglo XXI el embajador de Irán en España, Reza Zabib, durante una conferencia en la que llenó completamente la sala.
El diplomático iraní mantuvo su tono desafíante ante la coalición americano-israelí al subrayar además que “no podrá haber paz” con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, “ya que el ‘Gran Israel’ y la paz son conceptos antónimos”.
Zabib admitió que Estados Unidos puede reiniciar los bombardeos, como ha amenazado recientemente Donald Trump, “pero se ha demostrado que eso no cambiará nada”. El jefe de la misión de Irán en España enumeró varias claves confirmadas en esta guerra y que considera que corroboran sus tesis: que el poderío militar estadounidense tiene límites; que Estados Unidos ya no es fiable; que no pudieron derrocar al régimen iraní; y que, en resumen, el Gobierno de Estados Unidos no sabe realmente nada de Irán.
El embajador admitió que, teniendo en cuenta todo lo anterior, norteamericanos e israelíes “quizá pueden haber obtenido una victoria táctica, pero también una indudable derrota estratégica en una guerra que no es prioritaria para Estados Unidos”, como sí lo es para Israel.
El embajador iraní dijo que el presidente estadounidense debería «dar por finalizada la agresión contra su país, aceptar una negociación justa y no traicionar por tercera vez la vía diplomática«, si quiere terminar con el conflicto, antes de que tres variables se vuelvan contra él y su futuro político más inmediato: “mercados, munición y ‘midterm’. “Por estas tres razones”, explicó, “no hay mucho apoyo en Estados Unidos a las tesis belicistas”.
Por contra, si Washington decide continuar la guerra, “Irán puede jugar con el terreno y llevar al enemigo al desgaste”. “Hablamos de geografía contra tecnología”, argumentó Reza Zabib, “y hasta ahora lo que se ha demostrado es que la tecnología no lo es todo”. Además, a su juicio, “Irán ha demostrado una mayor capacidad militar que la imaginada” por los estrategas de Washington.
El embajador iraní terminó asegurando que, pese a que su Gobierno no tiene “ninguna confianza” en las negociaciones con Estados Unidos, “seguiremos negociando por si acaso hubiera alguna posibilidad y para demostrar que nosotros no nos oponemos a negociar”. Pero dejó muy claro que todo pasa también por el Líbano: “O hay una paz total, o una guerra total”.
