Por segundo año consecutivo, los datos macroeconómicos permitieron al embajador de Argentina en España, Wenceslao Bunge Saravia, mostrar un moderado optimismo respecto al crecimiento de su país, durante la recepción que ofreció el lunes para conmemorar el 216 aniversario de la Revolución de Mayo de 2010.
El embajador comparó aquel momento fundacional de la República Argentina con el actual al asegurar que el gobierno de Javier Milei “está formado por verdaderos valientes que decidieron cambiar el rumbo de decadencia que llevaba nuestro país por más de 100 años”.
“Este gobierno”, prosiguió, “puso orden en las cuentas públicas; se enfocó en reducir el déficit y la inflación; achicar el Estado; darle espacio al sector privado, que es la primera riqueza; atraer inversiones, tanto extranjera como de argentinos; y puso un foco bien grande en erradicar la corrupción”.
“Argentina está en camino de convertirse en uno de los países más libre del mundo”, añadió el embajador antes de recordar que “la gente decía que lo que planteaba este gobierno era imposible, pero hoy es una realidad. En muy poco tiempo, los resultados sorprenden”.
Entre esos resultados destacó que en 2026 “Argentina crecerá más del 3% y lo va a hacer por segundo año consecutivo, algo que no sucedía hace más de 15 años”. Wenceslao Bunge desgranó a continuación los datos de crecimiento que arroja la economía argentina desde 2024: “Es el único país del G20 que tiene superávit fiscal; hemos bajado la inflación del 300 al 30% y el riesgo-país de 2.000 a menos de 500”.
En cuanto a la relación económica con España, Bunge proclamó que “desde el comienzo de este gobierno, la inversión española en Argentina creció casi un 20%, llegando a 27.000 millones de dólares, con lo que España se mantiene como el segundo mayor inversor extranjero en nuestro país”.
Desde la Embajada se organizó, por segundo año consecutivo, la “Semana Argentina” en España y se consolidó “una de las agendas de promoción más activas de nuestra red diplomática, posicionando a España como una plataforma estratégica para la proyección exportadora”, dijo el jefe de Misión.
Además, “desde esta embajada, y con el apoyo de nuestros seis consulados, hemos logrado que más de 300 empresas argentinas participasen en rondas de negocios, misiones comerciales y en más de 15 ferias en España, en sectores tan variados como el agroalimentario, el energético, el tecnológico, el turístico y deportes”, entre otros muchos.
“Ha sido un año intenso de trabajo, tanto que mi mujer dice que estoy trabajando más de lo que trabajaba cuando era analista del Banco de Inversión en Nueva York”, bromeó antes de afirmar que “somos conscientes de que nos falta todavía mucho”. Y en ese futuro incluyó las posibilidades que ofrece el recién implementado acuerdo Mercosur-Unión Europea —»esto no ha hecho más que empezar˝—, a lo que añadió que “hemos intensificado el diálogo con relevantes organizaciones empresariales, patronales y fondos de inversión de toda España”.
En el plano político, Bunga expresó su deseo de que la XXX Cumbre Iberoamericana, que se celebrará en Madrid en noviembre, “sea un éxito con mucho contenido y muchos acuerdos que contribuyan a una mayor cooperación de nuestra comunidad”.
Por último, el embajador contó que al llegar a Madrid le preguntaron qué nivel de actividad cultura tendría la Embajada. Lo cifró en un 10%. “Hoy, Cecilia, mi secretaria, me dice que la cultura pasó del 50%, lo que da idea de lo que puede aportar a la diplomacia”.
Tampoco olvidó al más de medio millón de argentinos que residen en España —no hay un rincón en España donde no haya algún argentino—, de los que, confesó, que le “sorprendió ver como se integran y cómo ayudan en la comunidad española, es un orgullo”.
A la recepción, que se celebró en el Centro Municipal, La Esfera de Alcobendas, asistieron más de 600 personas, entre ellas representantes de la Administración española, embajadores, empresarios y miembros de la comunidad argentina en España.
