El Ministerio de Asuntos Exteriores convocó el martes al embajador ruso en España, Yuri Klimenko, para expresarle la protesta del Gobierno español por la reciente ofensiva rusa en Ucrania y por las amenazas lanzadas desde Moscú contra el personal diplomático en la capital ucraniana.
A Klimenko, como en otras capitales europeas, se le trasladó “la enérgica protesta de España por los últimos ataques indiscriminados de Rusia contra Ucrania y por las advertencias amenazantes sobre ataques masivos a objetivos militares y políticos en Ucrania, que han incluido un llamamiento a los ciudadanos extranjeros y al personal diplomático a abandonar la capital del país”.
Exteriores reiteró también el respaldo del Ejecutivo al “derecho a la legítima defensa de Ucrania” y volvió a reclamar a Rusia que “detenga la agresión, respete el Derecho Internacional Humanitario y negocie de buena fe una paz justa y duradera”.








