La presentación de la candidatura del actual ministro de Agricultura, Luis Planas, a la dirección general de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) anuncia una probable colisión diplomática con el Gobierno italiano, que ya protestó formalmente ante la presidencia chipriota de la UE, antes del anuncio oficial de Sánchez.
El Gobierno italiano ya mostró semanas atrás su malestar por los planes de Sánchez a través de una carta enviada por el ministro de Agricultura italiano, Francesco Lollobrigida, a su colega chipriota, Maria Panayiotu. En ella acusaba a España de querer establecer una “hegemonía alimentaria”, según informa el diario La Razón.
Desde Roma se asegura que ambos gobiernos se comprometieron a apoyar la candidatura italiana, la del actual vicedirector del organismo, Maurizio Martina, ya que España mantiene su intención de apoyar la renovación de Álvaro de Lario como presidente del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola, ya que “ha hecho una labor excelente para facilitar a los países el acceso a recursos”.
El presidente del Gobierno español aprovechó ayer su presencia en la sede de la FAO en Roma para anunciar la intención de su Gobierno de presentar la candidatura de Luis Planas para dirigir la FAO. Pedro Sánchez defendió su decisión de promover a Luis Planas porque es un “sólido candidato” para presidir la FAO. El presidente añadió que “España, con sus humildes capacidades, tiene la fuerza de los hechos y también el liderazgo de las personas”.
Planas es un político de larga trayectoria en la representación de España en el exterior. Eurodiputado desde 1987 a 1993, volvió a Europa en 1996 como director de Gabinete del entonces vicepresidente de la Comisión, Manuel Marín, y repitió cargo con Pedro Solbes. En 2004 fue nombrado embajador en Marruecos y en 2010 Representante Permanente de España ante la UE.
En la web de la Presidencia del Gobierno no hay ninguna referencia al anuncio de la candidatura de Planas. Pero si que hay una larga información sobre el discurso de Sánchez en el evento ‘Seguridad alimentaria y nutrición bajo presión: consecuencias del conflicto en Oriente Medio’.
En ese discurso denuncia “el uso del hambre como arma para desestabilizar y someter y las consecuencias del impacto de las guerras en los sistemas alimentarios globales” y señala que el jefe del Gobierno español “ha mantenido un encuentro con los responsables de las tres agencias de Naciones Unidas encargadas de las cuestiones relativas a la alimentación mundial —FAO, FIDA y PMA—”, a los que traslado que el compromiso de España con estos organismos “sigue siendo inquebrantable”.






