Uruguay ofrece certezas política, económicas y legales que la confirman como el destino perfecto de las inversiones para las empresas extranjeras, aseguró ayer en la Cámara de Comercio de España la ministra de Industria, Energía y Minería de este país, Fernanda Cardona. Y no sólo eso: Uruguay quiere ser el ‘hub’ de entrada al Mercosur.
Durante el encuentro empresarial España-Uruguay, al que asistieron numerosos empresarios y representantes de compañías de ambos países, la ministra incidió en los objetivos de su Gobierno para alcanzar una plena descarbonización.
Cardona ya ha mantenido varios encuentros con responsables del Ministerio de Transición Ecológica, entre ellos con la propia ministra Sara Aagesen durante este viaje, con quien ha encontrado una buena sintonía para impulsar la cooperación en la investigación y el desarrollo de energías alternativas, como los combustibles sintéticos, la electromovilidad y el almacenamiento de energía.
Tambien aseguró que la política espacial es otro de los objetivos que Uruguay quiere desarrollar con España. Y anuncio que su Gobierno ya tiene muy avanzado el Proyecto de Ley de Política Espacial que debe servir como marco para este objetivo, dentro de la amplia gama de oportunidades que presento la delegación uruguaya.
El gerente de Promoción de Inversiones de Uruguay XXI, Alejandro Ferrari, hizo una detallada exposición de las fortalezas y necesidades de la economía uruguaya. Entre las primeras citó la estabilidad monetaria, la libertad cambiaria, la cualificación de la mano de obra y su posición geográfica, que hacen de este país la mejor plataforma de acceso a Mercosur.

Todo eso se suma a que el país es el más estable políticamente de toda América Latina y un socio fiable, con normas legales que garantizan las inversiones extranjeras.
Entre sus necesidades y retos, la delegación uruguaya identificó su interés en contar con España en el desarrollo de nuevas infraestructuras, además del sector energético, en el que ya se acercan a un suministro equilibrado y eficiente de energías limpias y renovables.
Por todo ello, el presidente de la Cámara de Comercio de España, José Luis Bonet, no dudó en subrayar que “Mercosur debe ser una palanca que sirva además para incorporar a las pymes” en “un momento propicio, tras la firma del acuerdo”, como recordó el vicedirector ejecutivo de Uruguay XXI, Martín Mercado.
Por su parte, el vicepresidente primero de CEOE, Miguel Garrido de la Cierva, defendió la importancia de la colaboración público-privada a la hora de apoyar la internacionalización de las empresas e identificó el establecimiento de un clima de inversión a largo plazo como una de las fortalezas de Uruguay.
La ministra consejera de la Embajada de Uruguay, Alison Graña, aludió a la “relación madura” de confianza entre ambos países que permite a las empresas españolas ser las mayores inversoras en el país, “con más de 7.000 millones de dólares”, como apuntó la subdirectora general de América de la Secretaría de Estado de Comercio, Isabel Rata.
El encuentro se cerró con una mesa redonda —moderada por el presidente de la Cámara Oficial de Comercio de España en Uruguay, Alberto Charro— en la que directivos de tres empresas con inversiones en Uruguay —Tomás Blasco, responsable de proyectos internacionales de Vall Companys; Javier de Argumosa, director de Desarrollo Internacional de Grupo DISA; y Domingo Castro, director de Defensa para América de INDRA— relataron las experiencias de sus respectivas compañías al asentarse en el país.







