Las instituciones iberoamericanas cortejan al sector privado ante la cumbre de Madrid

El Encuentro, celebrado en la sede de la CEOE, reunió a más de 50 ministros y líderes con el objetivo de reforzar la colaboración público-privada entre América Latina y la OCDE

Los participantes en el encuentro celebrado en la CEOE./ Foto: CEOE

Los participantes en el encuentro celebrado en la CEOE./ Foto: CEOE

América Latina es una región con recursos esenciales para la transición energética, un enorme potencial de crecimiento y una población joven, según dijo el secretario general de CEOE, José Alberto González-Ruiz, durante la apertura del Encuentro con el Sector Privado en el marco del Diálogo Ministerial OCDE-LAC de cara a la Cumbre Iberoamericana de noviembre.

Por ello, González-Ruiz subrayó que, tanto CEOE como CEIB mantienen una firme apuesta por la región y son “firmes defensores de que el sector privado forme parte de las grandes conversaciones y acuerdos que definirán su futuro económico”. 

El secretario general de la CEOE avanzó los grandes temas que centrarían los paneles del día —cadenas de valor de minerales críticos; formalización de las economías; inversión estratégica; e integración regional— y enmarcó la jornada en el camino hacia la próxima XXX Cumbre Iberoamericana y el Encuentro Empresarial Iberoamericano de los próximos 4 y 5 de noviembre. 

Al evento, celebrado el marters, acudieron más de 50 ministros, viceministros, embajadores, representantes de organismos y bancos internacionales, instituciones europeas y empresarios, cuyo objetivo fue reforzar la colaboración público-privada entre América Latina y el Caribe (LAC) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

La sesión de trabajo —bajo el lema “Beneficios mutuos de una asociación estratégica revitalizada en el nuevo contexto geopolítico”— tuvo lugar en la sede de la confederación empresarial española en Madrid y en su apertura institucional quedó claro que América Latina ya no pide paso, sino que reclama protagonismo, como posteriormente subrayó en la clausura el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi.

El presidente de la CEOE aseguró que «es el momento de Iberoamérica” argumentando que la región “forma parte de la respuesta a algunos de los grandes retos que marcarán la economía mundial”, desde la transición energética hasta la digitalización, la seguridad alimentaria, la sostenibilidad o el desarrollo de minerales críticos. 

Garamendi añadió tres mensajes clave: que los países avanzan cuando consideran al sector privado parte de la solución, cuando reconocen a las organizaciones empresariales como interlocutores legítimos y cuando crean entornos favorables a la inversión. 

La apuesta por el multilateralismo centró la intervención de Jordi Colgán, director general de Diplomacia Económica del Ministerio de Asuntos Exteriores, que reivindicó el respaldo del Gobierno español a la OCDE con el objetivo de abrir la relación entre la organización y América Latina.

La directora ejecutiva de Business at OECD (BIAC), Hanni Rosenbaum, puso el acento en el refuerzo de la relación de la OCDE con una región “muy abierta al exterior” y destacó el papel del informe LEO como herramienta clave para mejorar el clima de negocios y acercar a los países de la región a los estándares internacionales.

Cerró la sesión José Antonio Ardavín, jefe de la División de América Latina y el Caribe de la OCDE, que describió el proceso de integración de la región con esta organización como “inacabado, pero en proceso de revitalización”.

Tras la apertura institucional, la jornada se articuló en torno a cuatro paneles de alto nivel en los que se abordaron, entre otros temas, el papel del sector privado en las cadenas de valor de minerales críticos; en la formalización de las economías de América Latina y el Caribe; su compromiso con la inversión estratégica en la región; y la integración regional y los bloques comerciales en el actual contexto geopolítico. 

Entre los participantes en los paneles figuraron ministros y viceministros de Perú, Bolivia, Panamá, Costa Rica, Honduras, Jamaica y Uruguay, representantes del BID, la Comisión Europea y la CAF, y directivos de empresas como Iberia, Mapfre, Banco Santander, Visa, Mastercard, Telefónica Hispam y la Asociación Española de Banca (AEB), entre muchas otras. 

Finalmente, el encuentro concluyó con un conversatorio al más alto nivel sobre la integración regional y los acuerdos comerciales en el actual contexto geopolítico, en el que se puso de relieve la importancia de reforzar las relaciones entre la Unión Europea y América Latina y el Caribe como vía para incrementar la competitividad, facilitar el comercio y consolidar nuevas oportunidades de inversión, aprovechando el gran potencial de crecimiento económico de la región. 

En el debate intervinieron el secretario general Iberoamericano, Andrés Allamand; los viceministros de Relaciones Exteriores de República Dominicana Hugo Rivera; de Administración y Asuntos Públicos de Paraguay, Miguel Ángel Aranda; de Relaciones Exteriores de Uruguay, Valeria Csukasy; de Comercio Exterior de Costa Rica, Arianna Arce; de Relaciones Exteriores e Honduras, Pamela Handal; y de Relaciones Exteriores de Panamá, Carlos Hoyos. 

Sumelzo: el valor del español como lengua de trabajo 

La clausura del encuentro corrió a cargo del presidente de la CEOE, Antonio Garamendi; la secretaria de Estado para Iberoamérica, Susana Sumelzo; y la directora de la Secretaría del Consejo y del Comité Ejecutivo de la OCDE, Silvia da Rin Pagnetto.

Pagnetto defendió que las empresas deben formar parte del diseño de las políticas públicas y advirtió de que la elevada informalidad laboral es uno de los principales obstáculos para la atracción de inversiones, y anunció el impulso de un plan específico para abordar este reto.

La secretaria de Estado para Iberoamérica, Susana Sumelzo, puso en valor el papel del español como lengua de trabajo, inclusión y acceso al conocimiento, apostando por reforzar su presencia en las publicaciones de la OCDE.

Durante el encuentro también se presentó la decimoctava edición del informe Perspectivas Económicas de América Latina (LEO), elaborado conjuntamente por CAF, el Centro de Desarrollo de la OCDE, la CEPAL y la Comisión Europea bajo el título “Impulsando y financiando la transformación productiva”.