Más de seiscientos profesionales de diversos ámbitos relacionados con el mundo árabe han firmado hasta el momento una carta en la que piden al Ayuntamiento de Madrid que “mida bien el error” que supone el desalojo de Casa Árabe del edificio de las Escuelas Aguirre y revoque su decisión, anunciada esta semana por el alcalde José Luis Martínez Almeida.
Los firmantes —representantes del mundo académico, el periodismo, la empresa, el arte, la diplomacia, la literatura y la enseñanza— declaran “haber recibido con estupor la noticia del desalojo de Casa Árabe de los locales de las Escuelas Aguirre que el Ayuntamiento de Madrid se comprometió a cederle de forma temporal y gratuita, por un plazo de 30 años, cuando se firmó el convenio de constitución del Consorcio hace ahora 20 años”.
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, anunció el pasado 29 de junio que Casa Árabe tiene hasta el próximo 1 de septiembre para desalojar el edificio de las Escuelas Aguirre, que ha sido su sede durante los últimos 20 años.
“La ciudad de Madrid ha acogido durante dos décadas la sede principal de Casa Árabe”, prosiguen, “en cuyo consorcio colaboran organismos ministeriales, autonómicos y municipales”. En la carta se destaca que “eso ha permitido a esta institución desempeñar con dignidad y valentía sus labores como plataforma y herramienta de la diplomacia pública española con el Mundo Árabe”.
Los firmantes añaden que Casa Árabe es “un punto de encuentro donde los distintos actores e instituciones, privadas y públicas, del ámbito de la empresa, la educación, el mundo académico, político y cultural, dialogan, interactúan, establecen líneas de cooperación y emprenden proyectos conjuntos”.
Entre los firmantes, que encabeza el catedrático honorario de Estudios Árabes Bernabé López, se encuentran el embajador de España Jorge Dezcallar; el ex alto representante de la UE para Política Exterior Josep Borrell; la periodista Ángeles Espinosa; el director del CIDOB, Pol Morillas; y el escritor Santiago Alba Rico, en una lista cuyo número sigue aumentando.
Tras subrayar que las relaciones de España con el mundo árabe han sido un elemento “estructural y estratégico” de nuestra política exterior “más allá de colores políticos”, los firmantes consideran que “interrumpir abruptamente el trabajo cultural y de diplomacia pública de Casa Árabe en Madrid “supone un duro golpe”. “Es una decisión contraria a los intereses de nuestro país”, añaden.
Para los firmantes de la carta, “este ataque a Casa Árabe supone descabezar la política de diplomacia pública articulada a través de la Red de Casas (Casa de América, Casa Asia, Casa África, Casa Mediterráneo y Centro Sefarad-Israel)” y “no oculta una motivación discriminatoria que pretende castigar el posicionamiento humanitario de la institución en su programación en estos últimos años”.








