La compañía energética refuerza su apuesta por Venezuela con nuevos proyectos petrolíferos mientras envía aviones con equipos de rescate y ayuda humanitaria para atender a las comunidades afectadas por la reciente emergencia sísmica.
Venezuela vive estos días una realidad marcada por dos frentes muy distintos pero igualmente relevantes para su futuro: el impulso de nuevas inversiones en el sector energético y la movilización de importantes recursos internacionales para hacer frente a la emergencia provocada por los terremotos registrados la pasada semana.
En el ámbito económico, Repsol ha firmado un acuerdo de intenciones con el Ministerio de Hidrocarburos de Venezuela y con la estatal PDVSA para analizar el desarrollo de una nueva zona petrolífera denominada Horcón. Esta área está situada al sureste del Lago de Maracaibo, entre los campos Barúa y Motatán, que ya forman parte de la cartera de activos de Repsol en Venezuela, junto a los yacimientos productores de petróleo de Petroquiriquire y Petrocarabobo, y el activo de gas de Cardón IV.
La compañía española también estudiará posibles oportunidades de explotación de gas en áreas offshore venezolanas, reforzando así su presencia en un país donde opera de manera ininterrumpida desde 1993.
El acuerdo ha sido suscrito en Caracas durante una reunión encabezada por el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, el director general de Exploración y Producción de la compañía, Francisco Gea, y la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, junto a representantes del Gobierno venezolano y de PDVSA.
La iniciativa se suma a otros acuerdos alcanzados recientemente por la energética española para fortalecer la producción de petróleo y gas en territorio venezolano, consolidando su apuesta por el crecimiento de la actividad y la estabilidad operativa de sus proyectos en el país.
Paralelamente, la atención también se centra en la respuesta humanitaria desplegada tras los seísmos que han afectado a distintas zonas del territorio venezolano. Con el objetivo de reforzar las labores de emergencia, se han fletado hasta el momento tres aviones con ayuda humanitaria coordinados con las autoridades españolas y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).
Estos vuelos han trasladado a profesionales sanitarios y especialistas en logística, así como personal de organizaciones humanitarias y de emergencia que participarán en la puesta en marcha del hospital de campaña START, destinado a atender a la población afectada.
Otro de los aviones ha transportado la infraestructura necesaria para el funcionamiento de este centro sanitario, además de más de 150 palés de material humanitario y ayuda urgente. Una vez completado el despliegue, el hospital contará con capacidad para ofrecer atención médica básica y de urgencias a los damnificados.
De este modo, mientras Venezuela busca atraer nuevas inversiones para impulsar su sector energético, también recibe apoyo internacional para afrontar una de las emergencias humanitarias más importantes de las últimas semanas, en un contexto que combina desafíos inmediatos y perspectivas de desarrollo a largo plazo.
