La fidelidad de los turistas internacionales a España se tambalea debido al calor extremo

Un análisis de CaixaBank Research concluye que las temperaturas extremas en las vacaciones reducen la probabilidad de que los visitantes extranjeros regresen al país

Un termómetro en una calle de Sevilla./ Foto: Carlos_Koblischek / iStock

Un termómetro en una calle de Sevilla./ Foto: Carlos_Koblischek / iStock

El turismo internacional ha sido una de las grandes fortalezas de la economía española en los últimos años. Tras la recuperación posterior a la pandemia, el sector ha vuelto a registrar cifras muy elevadas de llegadas y gasto y ha reforzado su papel como motor de actividad, empleo y generación de renta en buena parte del territorio.

Sin embargo, esta posición de liderazgo convive con un reto estructural de primer orden: el cambio climático. España es un destino muy competitivo por la riqueza de su oferta, la calidad de sus infraestructuras y la amplitud de su calendario turístico, pero una parte relevante de su atractivo se apoya todavía en unas condiciones climáticas que están cambiando con rapidez. En este contexto, es importante entender cómo reaccionan los turistas ante experiencias térmicas extremas para anticipar riesgos y oportunidades del sector.

La investigación de CaixaBank Research, elaborada a partir de datos anonimizados de pagos realizados con tarjetas extranjeras y de información climática, apunta a una relación cada vez más visible entre cambio climático y comportamiento turístico. Según el estudio, los turistas que experimentan episodios de calor excepcional durante su estancia muestran una menor disposición a volver a España en comparación con quienes disfrutan de condiciones meteorológicas más próximas a la normalidad.

En los casos más extremos, la probabilidad de repetir destino puede llegar a ser aproximadamente un 15% inferior. Además, aquellos visitantes que sí deciden regresar tienden a modificar sus elecciones para evitar temperaturas elevadas, optando por periodos del año más suaves o por destinos con mejores condiciones térmicas.

Los resultados sugieren que la adaptación de los viajeros no implica necesariamente abandonar España, sino una reconfiguración de sus preferencias dentro del propio mercado turístico nacional. De este modo, los visitantes internacionales mantienen una elevada fidelidad a determinados modelos vacacionales, aunque muestran una creciente inclinación por municipios costeros más frescos, zonas de montaña o destinos situados a mayor altitud.

Récord de turistas hoy, desafío climático mañana

Para CaixaBank Research, estas tendencias evidencian que el cambio climático comienza a influir no solo en la gestión medioambiental, sino también en la competitividad de uno de los principales motores económicos del país. España continúa registrando cifras récord de llegadas y gasto turístico internacional, pero el aumento de la frecuencia e intensidad de los episodios de calor extremo podría convertirse en un factor determinante para la fidelización de visitantes a medio y largo plazo.

Ante este escenario, el informe subraya la necesidad de acelerar medidas de adaptación que permitan preservar la calidad de la experiencia turística. Entre ellas destacan la mejora del confort térmico en alojamientos y espacios públicos, la ampliación de zonas de sombra, el refuerzo de la eficiencia energética y la diversificación de actividades para reducir la dependencia de las condiciones climáticas.

No obstante, el estudio llega en un momento en el que el turismo internacional continúa mostrando una notable fortaleza. Según los últimos datos oficiales, España recibió en junio 9,7 millones de turistas internacionales, un 2,9% más que en el mismo mes de 2025. En el conjunto del primer semestre de 2026, las llegadas aumentaron un 4,6%, hasta rozar los 46,6 millones de visitantes. Por mercados emisores, Reino Unido se mantuvo como principal país de origen, con casi 2,3 millones de turistas en junio, lo que supone un incremento interanual del 6,8%. Alemania aportó 1,2 millones de visitantes, un 5,9% menos que un año antes, mientras que Francia registró cerca de un millón de turistas, con un descenso del 1,7%. Estas cifras reflejan que España mantiene su atractivo como uno de los grandes destinos turísticos internacionales. Sin embargo, los resultados del análisis de CaixaBank Research apuntan a que la evolución futura del sector dependerá cada vez más de su capacidad para adaptarse a los efectos del cambio climático y preservar la calidad de la experiencia de los visitantes en un contexto de temperaturas cada vez más extremas.