El próximo 31 de agosto a las 19 horas, con motivo del Día de la Lengua Rumana, el Instituto Cultural Rumano (Plaza del Cordón, 1, bajo derecha) invita a celebrar, en su Galería, una lengua que inspira, emociona y encuentra nuevas formas de expresión a través del arte y la música. Entrada gratuita.
La velada reunirá la inauguración de la exposición de pintura Flores. Signos del silencio, de Anca Medrea, y un recital lírico a cargo de la soprano Alexandra Tarniceru, acompañada al piano por Andrea Cârstea, en un delicado diálogo entre pintura y música que celebra la riqueza, la sensibilidad y la fuerza expresiva de la cultura rumana.
La obra de Anca Medrea transita entre la abstracción lírica y paisajes de gran intensidad poética, invitando al espectador a adentrarse en un universo donde el color, la luz y la materia evocan emociones, memorias y aquello que permanece más allá de las palabras. En su serie más reciente, el mundo vegetal -flores, hojas y formas suspendidas entre el cielo y la tierra- se convierte en un lenguaje visual que invita a la contemplación.
Licenciada en Filología por la Universidad Babeș-Bolyai, Anca Medrea inició su trayectoria artística en Bélgica en 2007. Tras varios años dedicados a la acuarela y su formación en la RHOK Academy de Bruselas, desarrolló un lenguaje propio en la pintura acrílica, estrechamente vinculado al movimiento, al gesto y a la danza.