El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, se reunió ayer con un grupo de estudiantes de Casa Árabe, para informarles de la situación creada por el anuncio del alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, sobre el desalojo de esta institución de diplomacia pública de su sede actual en las Escuelas Aguirre, donde ha permanecido los últimos 20 años.
Durante la reunión, Albares agradeció a los estudiantes su apoyo y se felicitó porque «su movilización refleja una sociedad civil activa«. El ministro subrayó que el Gobierno de España está trabajando para encontrar soluciones a esta situación e informó de que él mismo mantuvo el lunes una conversación con Martínez-Almeida, al que reiteró su disposición a hablar para revertir la decisión del Ayuntamiento, que ha dado de plazo hasta el 1 de septiembre para que Casa Árabe abandone su sede actual.
El alcalde ofreció ayer su propia versión de la conversación que mantuvo con el ministro Albares e insistió en que el Ayuntamiento necesita desalojar el edificio para rehabilitarlo. Al mismo tiempo, el alcalde asegura que traslado al ministro su deseo de que Casa Árabe continúe en Madrid, pero se desconoce si ha ofrecido alguna alternativa a su sede actual. Algo que se antoja muy complicado teniendo en cuenta que apenas queda un mes para proceder al desalojo.
Albares enfatizó que la decisión de desalojo, anunciada por el alcalde, resulta incomprensible para los países árabes, con los que España mantiene excelentes relaciones. Además, dijo, podría dañar la imagen internacional de España y su proyección en el mundo árabe. Al final de la conversación, se acordó continuar el diálogo para mantener Casa Árabe en su sede actual, en un contexto donde el Consejo de Embajadores árabes en Madrid también expresó su apoyo a la continuidad de la institución y su labor en el fortalecimiento de las relaciones entre España y el mundo árabe.
Albares se reunió precisamente el pasado jueves con los embajadores árabes en Madrid, ante los que se comprometió a seguir dialogando con el alcalde para dar una solución satisfactoria al conflicto.
El consejo de embajadores árabes, en una carta dirigida al Ministerio, manifestó su apoyo a Casa Árabe y su deseo de que la sede actual se mantenga. Los embajadores elogiaron el trabajo realizado por el Ministerio en los últimos años y destacaron que la continuidad de Casa Árabe es esencial para fortalecer las relaciones internacionales de España en la región árabe.








