Los dos devastadores terremotos que sacudieron el centro-norte de Venezuela el 24 de junio figuran entre los más destructivos registrados en el país en más de un siglo. Según los últimos informes de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), afectaron a alrededor de 1,3 millones de personas, causando más de 5.300 fallecidos y cerca de 16.700 heridos, y dejaron miles de viviendas destruidas o gravemente dañadas.
Tras unas primeras semanas centradas en las actuaciones más urgentes —como las operaciones de rescate, la atención sanitaria de emergencia, la distribución de agua y alimentos y la habilitación de refugios temporales para las víctimas—, las prioridades de las autoridades y las organizaciones humanitarias se centran ahora en la recuperación de infraestructuras, la reapertura de escuelas, la reconstrucción de viviendas y el restablecimiento de la actividad económica.
La Fundación ”la Caixa”, a través del Comité de Emergencia Español y UNICEF España, inició el pasado 24 de julio una campaña solidaria que permanecerá activa durante un año. Ambas organizaciones serán las encargadas de canalizar las donaciones y coordinar los proyectos de reconstrucción en las zonas afectadas.
La fundación ha asumido el compromiso de destinar hasta un millón de euros mediante un sistema de cofinanciación. Es decir: por cada euro donado por ciudadanos, empresas y otras organizaciones, la entidad aportará otro euro adicional, hasta un máximo de un millón de euros.
Los fondos recaudados por el Comité de Emergencia Español, una alianza de organizaciones humanitarias que coordina la respuesta y la captación de fondos ante grandes catástrofes internacionales, se destinarán a reparar infraestructuras básicas, reconstruir viviendas, apoyar a agricultores, pequeños negocios y trabajadores, habilitar aulas provisionales y ofrecer apoyo psicológico a las personas afectadas. Esta plataforma está integrada actualmente por ocho organizaciones internacionales: Acción contra el Hambre, Aldeas Infantiles SOS, Educo, Entreculturas, Médicos del Mundo, Oxfam Intermón, Plan International y World Vision.
UNICEF, por su parte, se centrará en recuperar los servicios fundamentales para la infancia y las familias. Los fondos contribuirán a reparar escuelas y sistemas de agua y saneamiento, facilitar atención médica y apoyo nutricional a niños y familias vulnerables y ofrecer protección y apoyo psicológico a menores que han sufrido las consecuencias de los terremotos.








