Las alteraciones registradas en el tráfico marítimo del estrecho de Ormuz han llevado a los Emiratos a acelerar la búsqueda de rutas alternativas para sus exportaciones y cadenas de suministro. La preocupación afecta especialmente a Jebel Ali, el principal puerto del país, cuya actividad depende de la conexión entre el golfo Pérsico y el océano Índico.
Ante esta vulnerabilidad, DP World (Dubai Ports World) y distintos organismos e instituciones de los Emiratos están impulsando una estrategia para reforzar el papel de Fujairah como alternativa logística. Situado en la costa oriental del país, sobre el golfo de Omán, es el único nodo logístico emiratí que permite acceder directamente al océano Índico sin atravesar el estrecho de Ormuz.
El proyecto combina actuaciones en los ámbitos energético, portuario y logístico destinadas a crear una cadena capaz de recibir mercancías y energía en Fujairah, transportarlas hacia el interior del país y redistribuirlas a los principales centros económicos emiratíes.
La primera de estas actuaciones consiste en reforzar la infraestructura energética. Fujairah ya alberga las terminales petroleras conectadas al oleoducto Habshan-Fujairah (ADCOP), que une los campos petrolíferos de Abu Dabi con la costa oriental mediante una conducción de unos 380-400 kilómetros. En la actualidad, esta infraestructura puede transportar alrededor de 1,5 millones de barriles diarios, más de la mitad de las exportaciones de petróleo de los Emiratos. El oleoducto entró en servicio en 2012 precisamente para permitir que una parte significativa de las exportaciones de crudo del país pudiera llegar directamente al océano Índico sin atravesar el estrecho de Ormuz. Además, el emirato alberga una de las mayores zonas de almacenamiento de petróleo de Oriente Medio y se ha consolidado como uno de los principales centros internacionales de suministro de combustible para buques. Para reforzar esta infraestructura, los Emiratos han acelerado la construcción de una segunda conducción destinada a incrementar el volumen de crudo que puede exportarse a través de Fujairah. Los detalles técnicos del proyecto todavía no se han hecho públicos.
El segundo elemento pasa por ampliar la capacidad portuaria de Fujairah. El emirato ya cuenta con infraestructuras marítimas relevantes, entre ellas Fujairah Terminals, una de las principales terminales de contenedores de la costa oriental emiratí. DP World estudia ampliar las instalaciones existentes y, paralelamente, desarrollar un nuevo puerto multipropósito capaz de absorber parte del tráfico que actualmente depende de Jebel Ali, incrementando el movimiento de contenedores y creando nuevas áreas logísticas e industriales asociadas. La iniciativa representa uno de los proyectos más ambiciosos dentro de la estrategia de Fujairah, ya que busca dotar al emirato de una capacidad logística capaz de asumir una parte de las operaciones comerciales que hoy se concentran en Dubái.
Por último, la estrategia incorpora una dimensión aduanera y logística destinada a agilizar el movimiento de mercancías una vez llegan al país. En 2025 comenzó a implantarse un corredor ferroviario aduanero integrado entre Fujairah y otros centros portuarios de los Emiratos. El sistema permite coordinar los procesos de inspección y despacho de mercancías entre distintos puertos y zonas logísticas, reduciendo trámites y tiempos de tránsito.
Todas estas actuaciones responden a una lógica clásica de gestión del riesgo: diversificar los corredores de transporte y exportación mediante la creación de infraestructuras alternativas capaces de absorber una eventual interrupción del tráfico marítimo en la región. En un entorno marcado por la incertidumbre geopolítica, los Emiratos buscan reducir la exposición de su economía a uno de los principales cuellos de botella del comercio mundial.








