Nacida en 2006 como instrumento de diplomacia pública para acercar el mundo árabe a España, Casa Árabe ha acompañado dos décadas intensas en las relaciones hispanoárabes.
Con motivo del 20º aniversario de Casa Árabe, desde el próximo jueves y hasta el 13 de septiembre, esta institución presenta Tiempo juntos, exposición fotográfica en la que repasa dos décadas de las relaciones entre España y el mundo árabe y su papel en la diplomacia pública española. La entrada será libre hasta completar el aforo. En español e inglés.
El vigésimo aniversario de Casa Árabe posee un significado profundamente simbólico: como quien cumple veinte años, la institución se sitúa en ese punto en que la juventud inicial se transforma en madurez consciente, con una identidad ya definida pero aún abierta al crecimiento.
Nacida en 2006 como instrumento de diplomacia pública para acercar el mundo árabe a España, el recorrido de Casa Árabe ha acompañado dos décadas intensas en las relaciones hispanoárabes: desde el fortalecimiento de la cooperación política y cultural tras su creación, pasando por la conmoción regional de las primaveras árabes de 2011 y la participación española en misiones de estabilización, ayuda humanitaria y cooperación al desarrollo, hasta hitos diplomáticos recientes como el reconocimiento español del Estado palestino en 2024 y la visita de su presidente en 2025, como fruto del reiterado apoyo de nuestro país a la solución de dos Estados.
Desde sus sedes de Madrid y Córdoba, Casa Árabe ha sido no solo testigo, sino también a veces protagonista de este entramado de relaciones. A través de encuentros de alto nivel y espacios de diálogo con la sociedad civil, ha combinado el análisis riguroso con una amplia programación cultural, proyectando la hospitalidad y la vitalidad cultural de Andalucía y Madrid. Al mismo tiempo, ha contribuido a renovar tanto la imagen de España en los países árabes como la del mundo árabe contemporáneo en la península ibérica y, gracias al español como vehículo de difusión del conocimiento, también al otro lado del Atlántico. Sería difícil enumerar el amplio abanico de pensadores y protagonistas de la actualidad que han participado en las actividades de Casa Árabe; la exposición Tiempo juntos ofrece apenas una muestra representativa de lo acontecido en estas dos décadas.
A lo largo de esta travesía -de esta rihla- se han tejido numerosas amistades con instituciones e individuos, fruto de una convicción profunda en las redes de colaboración y en las pertenencias múltiples: el eje mediterráneo, el europeo y el africano, pero también los ámbitos académico, diplomático, cultural y empresarial. En otras palabras, se apuesta por la multidisciplinariedad como garantía de entendimiento y como herramienta para hacer frente al sectarismo y la polarización. La misión educativa ocupa un lugar central en Casa Árabe, fiel al legado de Lucas Aguirre, que fundó al final del siglo XIX las escuelas que dan nombre al edificio, no solo a través de la intensa colaboración con las universidades y centros de investigación, sino también mediante la enseñanza del idioma en el Centro de Lengua Árabe.
Si recurrimos a la metáfora de las bodas de porcelana, estas dos décadas evocan algo valioso, construido con paciencia y, al mismo tiempo, frágil ante las tensiones geopolíticas que atraviesan la región: una red de confianza, conocimiento mutuo y cooperación que brilla cuando se cultiva con esmero. Así, los veinte años de Casa Árabe no solo celebran la consolidación de una institución, sino también la maduración de un vínculo histórico entre España y los países árabes -hecho de memorias compartidas, de intereses presentes y futuros entrelazados-, así como la voluntad renovada de seguir tendiendo puentes en un mundo cada vez más necesitado de diálogo.








