Eslovenia (oficialmente: República de Eslovenia) es un país verde situado en el corazón de Europa: entre los Alpes y el mar Adriático. Comparte frontera con Italia, Austria, Hungría, Croacia y con el mar Adriático. En cuanto a su sistema político, Eslovenia es una república democrática en la que viven algo más de dos millones de personas.
El idioma oficial es, por supuesto, el esloveno, aunque en las zonas de mezcla étnica el italiano y el húngaro tienen asimismo carácter oficial. Se trata de un país con una riqueza natural excepcional y una economía dinámica que, como orgulloso miembro de la Unión Europea, apuesta por la cooperación internacional.
Hoy, 4 de junio, la Embajada de la República de Eslovenia en Madrid organiza una recepción solemne con motivo del Día de la Independencia, que se celebra en el país el 25 de junio. Esta fecha ha sido elegida porque el 25 de junio de 1991 Eslovenia pasó de ser una de las seis repúblicas de Yugoslavia a ser un país independiente.
Debido a su ubicación, la historia de Eslovenia ha sido un punto de encuentro especial entre diversas culturas, potencias e ideas desde la prehistoria, pasando por la época de la Antigua Roma, hasta llegar a nuestros días. Desde el punto de vista lingüístico, uno de los periodos más importantes fue sin duda la Reforma, que impulsó de manera concreta el surgimiento de la lengua eslovena escrita, la imprenta y la alfabetización.
El siglo XIX trajo consigo grandes cambios en Eslovenia, al igual que en el resto de Europa, tanto en lo que respecta a la modernización como al orden político. Sin embargo, el verdadero punto de inflexión fue la Primera Guerra Mundial y la posterior desintegración del Imperio austrohúngaro.
Los acontecimientos ocurridos durante la Segunda Guerra Mundial revisten especial importancia para la historia moderna de Eslovenia: el territorio fue ocupado y liberado sólo en 1945. En ese momento, Eslovenia pasó a formar parte de la Federación Socialista de Yugoslavia. En los años cincuenta y sesenta, Eslovenia experimentó una industrialización y urbanización aceleradas. El campo se fue despoblando gradualmente, las ciudades y los centros industriales se expandieron, surgieron nuevas urbanizaciones y se modernizaron el transporte y las infraestructuras municipales. En los años ochenta se produjo una crisis económica y política que en los noventa condujo a la desintegración de Yugoslavia.
En abril de 1990 se celebraron en Eslovenia las primeras elecciones multipartidistas tras la Segunda Guerra Mundial. El Gobierno lo formó una coalición de nuevos partidos, DEMOS, que posteriormente, el 23 de diciembre de 1990, organizó un plebiscito sobre la independencia de Eslovenia. Con una elevada participación (el 88,5 % de todos los electores) el 95 % de los que acudieron a las urnas se pronunció a favor de la independencia de Eslovenia. El 25 de junio de 1991, la Asamblea aprobó los documentos fundamentales de la independencia, y el 26 de junio se proclamó la independencia.
Hoy, 35 años después de esta proclamación, Eslovenia es un país pequeño pero dinámico que reúne en su territorio una historia muy diversa. Desde el 1 de mayo de 2004 es miembro de la Unión Europea y, desde el 1 de enero de 2007, forma parte de la zona del euro. La economía eslovena se centra hoy en día principalmente en la exportación, a lo que, por supuesto, contribuyen una política comercial activa y la diplomacia económica. Este país se sitúa además entre los más industrializados de la UE: entre los principales sectores industriales del país se encuentran, sin duda, la industria automovilística, la movilidad, las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), la industria sanitaria, la maquinaria y la transformación de metales, la industria eléctrica y electrónica, la carpintería y la fabricación de mobiliario, así como la alimentación y las bebidas. Asimismo, destacan la I+D y el desarrollo sostenible.
En el ámbito económico, la cooperación entre Eslovenia y España es especialmente positiva. Según los últimos datos, España ocupa el decimoquinto puesto en cuanto al intercambio comercial con Eslovenia: en 2025 Eslovenia exportó a España mercancías por valor de 822 millones de euros e importó desde España por valor de 837 millones de euros. Entre los principales campos de intercambio de bienes entre los dos países hay las máquinas y aparatos eléctricos, los vehículos (excepto los ferroviarios o tranvías) y sus partes, los combustibles minerales, los aceites (y sus derivados) y los productos farmacéuticos.
Además, el turismo está cobrando creciente importancia en Eslovenia y se inclina cada vez más hacia el desarrollo sostenible dentro de este sector. Desde 2007, esta pequeña república se presenta tanto a nivel nacional como internacional con la marca «I feel Slovenia», con la que refuerza su reconocimiento y su reputación.








