La Comisión Europea presentó el pasado viernes medidas decisivas para ayudar a aquellos agricultores que se ven afectados por el fuerte aumento de los costes de los fertilizantes y para apoyar la seguridad alimentaria de Europa, en el marco del Plan de Acción sobre los Fertilizantes anunciado recientemente.
En los últimos meses, las tensiones geopolíticas y las interrupciones del suministro han impulsado al alza los precios de los fertilizantes en toda Europa. Para hacer frente a esta situación, la Comisión propone dos medidas concretas. En primer lugar, la Comisión está proporcionando ayuda financiera para ayudar a los agricultores a comprar fertilizantes y garantizar así sus próximas cosechas. En las próximas semanas, la Comisión tiene previsto movilizar un total de 540 millones de euros.
A principios de esta semana, la Comisión propuso reforzar la reserva agrícola con 300 millones de euros adicionales procedentes del presupuesto de la UE para 2026, además de los fondos restantes. Los Estados miembros podrán complementarla con hasta un 200 % de fondos nacionales, lo que elevaría el total potencial a 1 500 millones de euros.
En segundo lugar, la Comisión propone ajustes específicos de la política agrícola común que permitan a los Estados miembros proporcionar a los agricultores un apoyo más rápido y flexible para acceder a los fertilizantes. Estas medidas incluyen un nuevo régimen de liquidez en el marco del desarrollo rural como apoyo ante la crisis, la opción de que los Estados miembros abonen antes los pagos directos a los agricultores y la posibilidad de que los Estados miembros ajusten su presupuesto para pagos directos de 2027.
El nuevo plan de liquidez puede ser cofinanciado hasta en un 65% por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER) e incluir fondos no utilizados que, de lo contrario, podrían perderse. Los Estados miembros pueden añadir financiación nacional de hasta el 200 %. Para garantizar una entrega rápida y reducir al mínimo las cargas administrativas, la ayuda puede pagarse como un importe fijo por hectárea y aplicarse a través de los planes estratégicos de la PAC.
Por lo que se refiere a los pagos directos anticipados a los agricultores, los Estados miembros tendrán la posibilidad de concederles antes del 16 de octubre un mayor porcentaje de anticipos, lo que les ayudará a mejorar su flujo de caja.
Por último, la propuesta otorgará a los Estados miembros una mayor flexibilidad para abordar el impacto de los elevados precios de los fertilizantes, ajustando sus asignaciones de pagos directos para el año natural 2027.








