El Gobierno de Sudán busca apoyos en el exterior para terminar con la guerra que asola el país desde 2023. Amgad Fareid Eltayeb Idris, el principal asesor del presidente de Sudán, Abdelfatá al Burhan, estuvo toda la semana pasada en España recabando apoyos —políticos y económicos— para terminar la guerra y para reconstruir el país. Dos objetivos complicados que podrían abrir la puerta de Sudán a las empresas españolas.
¿Por qué España?
España es una de las principales voces en defensa de la ley internacional y de los principios humanitarios. Y eso es exactamente lo que necesitamos en Sudán, que todos los países nos ayuden a cumplir la legislación internacional. Porque si una ley no se aplica a todos, ya no es una ley. Y creo que España ha demostrado que es un actor importante en ese aspecto.
Me habla de apoyo político, pero también se reunió con la CEOE, la principal organización empresarial española. ¿De qué hablaron?
Es que además de necesitar el apoyo político, Sudán está entrando en una fase de rehabilitación. La guerra no ha terminado, lamentablemente todavía pero lo hará. Pero entonces, la gente necesitará servicios, electricidad, educación, salud. Necesitará oportunidades de trabajo. Y España es una de las principales economías de Europa y del mundo. Así que también queremos extender nuestra invitación a las empresas españolas.
¿En qué consiste esa invitación?
Nos hemos reunido con la CEOE, que tiene representantes de los diferentes sectores de la comunidad de negocios. Y les hemos invitado a venir a Sudán para que participen como socio fundador en la reconstrucción del país. Queremos aprovechar que en el aspecto económico también tenemos una relación oficial muy especial con España, ya que nuestros gobiernos tienen desde 2010 un acuerdo de cooperación que incluye una consulta política regular entre los dos países.
No tenía noticia de esas consultas.
Bueno, es que no se ha llevado a cabo desde 2019. Pero en esta visita he tenido una reunión muy interesante con el secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Diego Martínez Belío, y con su equipo, incluyendo al director general para África. Y hemos decidido reanudar la consulta política entre los dos países, porque creemos que España es una gran referencia para decirnos qué podemos hacer mejor. Siempre recibimos consejos adecuados. Nuestro Gobierno está intentando servir a los sudaneses y para ello necesitamos a un socio como España.
¿Tras esa reunión, se siente optimista sobre una posible cooperación intergubernamental?
Sí. Hemos hablado mucho sobre seguridad, la situación en Sudán, la implicación en la región y la seguridad en el Mar Rojo, donde España juega un gran papel con la misión europea contra la piratería cerca de la frontera somalí.
Así que básicamente, sí. No es mero optimismo respecto a nuestra relación sino también sobre resolver la situación en Sudán y en la región a través de la Unión Europea. Y España es uno de los grandes países de la UE, que nos puede ayudar a impulsar las cosas en la dirección correcta, basándonos en los hechos sobre el terreno.
Veo que confía en la Unión Europea.
Confiamos en España. La Unión Europea son 27 países. Y son un bloque. Pero también es cierto que confiamos en algunos países más que en otros. Y España está en la cima de esa lista.
¿Confía en que la UE presione para lograr un acuerdo de paz?
Sí, estamos buscando un papel positivo de la Unión Europea, de la Unión Africana, de la ONU, de todos aquellos que puedan ayudarnos a terminar esta situación en Sudán. Esta guerra tiene que terminar. Tiene que parar. El pueblo sudanés ha sufrido y sigue sufriendo mucho. Queremos que los países amigos de Sudán en todo el mundo nos ayuden a terminar esta situación, para que la paz y la estabilidad duraderas se asienten en Sudán.
Si se consigue esa paz, ¿las empresas españolas participarían en la reconstrucción?
Sí, exactamente. Por eso extendimos la invitación a las compañías y a la comunidad de negocios españolas para venir a trabajar en Sudán. Tenemos riquezas no utilizadas. Les mostramos un mapa mineral geológico de Sudán, que es conocido por el oro, pero no es el único mineral que hay aquí.
También les presentamos las grandes oportunidades que hay para la industria agroalimentaria y que pueden dar beneficios tanto a Sudán como a cualquier inversor. A eso sumamos los beneficios que puede ofrecer el gobierno de Sudán a quienes vengar a trabajar.
También extendimos la invitación a los fabricantes de fertilizantes. Hemos contactado a empresarios que estarían dispuestos a construir una planta de fertilización en Sudán. Como he dicho, estamos planeando con el lado español la visita de una delegación en cuanto sea posible.
Déjeme puntualizar algo. Muchos sudaneses están volviendo al país después de que las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) causasen la mayor crisis de desplazados del mundo. Por eso también tenemos una gran necesidad de crear empleos. El Gobierno no puede hacerlo solo. Necesitamos inversiones extranjeras. Queremos que el sector privado venga a trabajar, obtenga beneficios y beneficie también a la economía sudanesa, creando más empleos en el proceso de rehabilitación.
Supongo que no se le escapa que la confianza de los empresarios dependerá de cómo evolucione la guerra. ¿En qué momento se encuentra?
Sé que algunas personas miran las noticias y solo ven que hay una guerra en Sudán. Pero mi país es muy grande, tiene cinco veces el tamaño de Yemen. Y le garantizo que hay zonas en Sudán completamente seguras.
Nuestro ejército está haciendo grandes progresos liberando áreas controladas por las milicias terroristas de la FAR. Y en esto creo que España nos entenderá porque pasó por una guerra civil y una transición, se enfrentó al fascismo y emergió victoriosa. Es una experiencia que tenemos muy presente en nuestra lucha contra la FAR, que es una milicia fascista.
Hay medios que dicen que las FAR están avanzando. ¿Eso eso cierto?
Están usando el miedo y el terror como una de sus armas. Es cierto que sus fuerzas están asediando una de las ciudades más grandes de Sudán, El Obeid, la capital del norte. Y ya hemos alertado de las atrocidades que podrían ocurrir si la FAR tomara El Obeid. Pero nuestro ejército está resistiendo.
Lo que no ayuda es que todavía en la comunidad internacional se culpe de atrocidades por igual a la la milicia del FAR y a las tropas del Gobierno. ¿Quién está cometiendo esas atrocidades? Esta crisis humanitaria la han provocado los milicianos de la FAR que cometen homicidios, violencia sexual, violación y limpieza étnica. Y a pesar de todo eso, todavía tienen algún apoyo en la comunidad internacional. Sin designar a la FAR como una organización terrorista, están prolongando la guerra. Esperamos que la Unión Europea pueda escuchar y ver la verdad. Y evitar más genocidios.
