El 23 de junio de 1881, durante los reinados Carol I de Rumanía y de Alfonso XII de España, los dos países establecieron relaciones diplomáticas a nivel de legación, con la presentación en Bucarest de las cartas credenciales de Pedro de Aladro y Kastriota, encargado de Negocios, a.i., de España. Aquel acontecimiento marcó el inicio de una sólida relación bilateral basada en el diálogo, el respeto mutuo y la cooperación.

Se cumplen 145 años de relaciones diplomáticas entre los dos países y Diplomacy News ha hablado con Raluca Mihaila, encargada de Negocios a.i. de la Embajada rumana en España.
– 145 años de relaciones diplomáticas entre España y Rumanía. Tras unos años de ruptura de relaciones diplomáticas, en febrero de 1977, tras el fallecimiento del dictador Franco, ambos estados normalizaron completamente sus relaciones y abrieron embajadas residentes en Madrid y Bucarest. ¿Cómo ha sido desde entonces la relación entre los dos países?
Si tuviéramos que mirar atrás, pienso que la relación Rumanía-España demuestra precisamente que con el diálogo, el respeto mutuo, y si hay también valores comunes, se pueden transformar las lecciones del pasado y construir el futuro, y ahora sí que podemos hablar de cómo las transformaciones históricas han trascendido, han ido más allá de la memoria colectiva. En el año 89, cuando Rumanía empezó la transición democrática con la caída del régimen comunista, se produjo un acercamiento a España y a los demás países de la Unión Europea y por eso con las transformaciones democráticas de Rumanía en los años siguientes también se ha transformado nuestra relación bilateral, que se ha consolidado constantemente, también con la adhesión de nuestro país a la OTAN y luego con el apoyo constante de España para el proceso de adhesión de Rumanía a la Unión Europea.
La relación bilateral de hoy con España es una asociación sólida, que se basa en valores comunes, en nuestra pertenencia común a la Unión Europea, a la OTAN, en una confianza y solidaridad europea que compartimos. Debemos resaltar tres aspectos de esas relaciones entre los dos países, desde el punto de vista comercial, cultural, político. Yo empezaría por la parte política, diplomática y de defensa que es la base del desarrollo de la relación bilateral. Tenemos un diálogo bilateral intenso, dinámico, con una asociación estratégica desde 2013 y luego con la primera cumbre de los gobiernos rumano y español del 23 de noviembre de 2022, en ese momento se adoptó una declaración política.
En este marco y con el contexto geopolítico actual, Rumanía y España comparten ahora una visión común, una visión basada en la solidaridad europea, la consolidación de la seguridad europea, el apoyo a Ucrania, también el refuerzo del blanco oriental de la OTAN, la promoción de una Unión Europea más competitiva y más resiliente. También hay que resaltar los contactos a nivel más alto, más reciente fue con la visita del Rey Felipe VI a Rumanía el 10 de junio de 2025, cuando junto con el presidente de Rumanía, Nicușor Dan, visitaron las tropas españolas desplegadas en Rumanía en el Centro Nacional de Instrucción Conjunta «Getica» ubicado en Cincu, en el distrito de Brașov, donde participan en el grupo de combate de la OTAN. Y esta visita destaca la cooperación ejemplar de Rumanía y España en el ámbito de la defensa y de la seguridad.
España es para nosotros un aliado de confianza que contribuye, como mencionaba antes, a la consolidación de la postura de disuasión y defensa de la alianza en nuestra región y en la región del Mar Negro.
En el ámbito económico, España es uno de los principales inversores extranjeros en Rumanía. Según los datos de la Oficina Nacional de Registro Mercantil a finales de 2025, era el octavo país como origen de las inversiones extranjeras. Hablamos de sectores como infraestructuras, energía, construcciones, servicios financieros, telecomunicaciones, industria alimentaria.
Y también, por su parte, Rumanía se está consolidando en España como un socio económico cada vez más dinámico. A finales del año pasado, podemos ya decir que en 2025 tuvimos un nuevo récord del intercambio comercial que ha alcanzado 6,88 millones de millones de euros. Nuestra Embajada contribuye con iniciativas de apoyo a la cooperación económica e intentamos apoyar a consolidar a la comunidad rumana de empresarios aquí en España, que es cada vez más grande.
Atendiendo a la dimensión cultural, tenemos una relación bilateral muy dinámica, por un lado muy centrada también en las afinidades latinas, en la comunidad, la presencia de la comunidad rumana aquí en España, y por otro lado en el interés siempre mayor de los españoles hacia la literatura rumana contemporánea, al patrimonio cultural rumano en general. Y, por ejemplo, en la Feria del Libro de Madrid, Rumanía tiene siempre una presencia constante desde hace años gracias al Instituto Cultural Rumano, que este año celebra 20 años de actividad. Tenemos con cada edición mucha presencia literaria rumana, este año tuvimos presencias excepcionales de Mircea Cărtărescu, Ana Blandiana, que es Premio Princesa de Asturias de las Letras de 2024, Matei Vișniec, Radu Paraschivescu o Ioana Pârvulescu, firmas importantes que han atraído un gran público.
Siempre hablando de la parte cultural, quería mencionar unas iniciativas como la del Coro Madrigal, con el que el pasado año abrimos el año aniversario. El Coro Nacional de Cámara Madrigal, Marín Constantín, tuvo un concierto excepcional aquí, en la Catedral de la Almudena, y también en la Mezquita Catedral de Córdoba. Y, más recientemente, tuvimos al gran violinista rumano Alexandru Tomescu, aquí en Madrid, este año, y al guitarrista Dragoş Ilie, y podría continuar. Y para terminar, a través de la exposición que inauguramos el pasado lunes en el Paseo de Coches del Parque del Retiro de Madrid (La relación Rumanía-España reflejada en la prensa), queremos destacar todas las dimensiones de esta relación bilateral privilegiada. La presencia de la secretaria de Estado Clara Staicu y del secretario de Estado Fernando Sampedro en la inauguración de la exposición confiere a esta celebración un significado especial, simbolizando no sólo la solidez de nuestra relación bilateral, sino también la visión compartida que sigue guiando la asociación entre Rumanía y España.
– La comunidad rumana en España asciende en la actualidad a alrededor de 609.000 personas, un 30% menos que en el año 2012. ¿Qué motivos pueden ser la causa de este descenso? ¿La mejora de las condiciones laborales en Rumanía, el aumento del coste de vida en España?
Yo diría que las causas residen en la transformación de Rumanía, que ya no es el país que era hace 15 o 20 años. La mejora de las condiciones laborales y del contexto económico en general, han hecho que la emigración ya no fuese mirada como una necesidad. Y también, los datos del INE nos muestran que la mayoría de los rumanos que abandonan España lo han hecho para volver a Rumanía.
También el movimiento de personas depende de donde surjan las oportunidades profesionales. Por eso quizás podemos hablar más de movilidad europea y no tanto de migración unidireccional. Pero lo que sí que es importante es que aquí en España hay una comunidad rumana que es una de las más numerosas, es muy valorada, muy apreciada y muy bien integrada.
Y esto, aunque ellos continúen aquí o estén entre los dos países, seguirán siendo esta comunidad un pilar fundamental en nuestra relación.
– ¿Y a qué cree que es debido esa buena adaptación y cómo describiría el perfil del ciudadano rumano residente en España?
Hay unas afinidades lingüísticas, porque tenemos raíces latinas comunes. En general, hay una buena capacidad de adaptación de los rumanos, que además aquí en España son jóvenes. La edad media de la comunidad rumana es alrededor de 35 años y la gran mayoría, hablamos de unos 75%, está en la edad de la población activa.
Es una comunidad que trabaja, que tiene una gran contribución a la vida económica y social. La comunidad rumana es la segunda comunidad extranjera que contribuye a la Seguridad Social aquí en España y la primera entre las comunidades europeas. Es una comunidad que se adapta rápidamente, como decía, gracias a las afinidades lingüísticas, pero también a las tradiciones, también gracias a la religión cristiana que nos une.
Desde el punto de vista de la contribución económica, también quería destacar el número de empresas que es cada vez mayor, de empresarios rumanos, de libres profesionales que contribuyen a la vida económica. Y por eso, hace dos años, el 2 de mayo de 2024, el gobierno de la Comunidad de Madrid, donde reside la comunidad más grande de rumanos, con145.000 rumanos, decidió otorgar la Gran Cruz de la Orden del 2 de mayo a la comunidad rumana, precisamente para reconocer este papel desde un punto de vista económico y del número de empresas constituidas.
– Iberia inauguró a principios del pasado mes de junio una nueva ruta con Bucarest que contará hasta el 30 de septiembre con dos frecuencias semanales desde el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, con una oferta de más de 12.700 asientos a lo largo del verano. ¿Cuál es la balanza turística entre los dos países?
Yo diría que es un balance turístico muy dinámico porque los rumanos están cada vez más atraídos al turismo español, a su patrimonio cultural, gastronómico y las localidades costeras que atraen siempre más turistas.
Pero también por el otro lado, Rumanía, que es un destino quizás menos conocido, sorprende cada vez más por su autenticidad. Hay siempre más españoles que escogen Bucarest u otra ciudad rumana para un city break (escapada urbana de corta duración, generalmente de 2 a 4 días).
En cuanto al patrimonio natural también reciben muchas visitas los Cárpatos o el delta del Danubio. Asimismo hay que resaltar el patrimonio cultural rumano, como por ejemplo los monasterios del norte de Rumanía.
Las conexiones aéreas ayudan mucho para fomentar el turismo, por eso saludamos la retoma de los vuelos de Iberia que se añaden a las conexiones aéreas, a los vuelos operados por Tarom, que es la compañía rumana, y también a las demás compañías que hacen que haya varias conexiones directas entre los dos países y que eso permita un muy buen intercambio desde el punto de vista del turismo y también económico. España es uno de los primeros países de origen de los turistas extranjeros en Rumanía.
Y también por supuesto nuestra presencia desde el principio de la EFITUR también ayuda, Rumanía siempre ha participado. Bueno, vamos ya a la última pregunta, un término, una cuestión mucho más seria. Vuestra ministra de Exteriores comentó en mayo que hay que mantener la presión sobre Rusia para que llegue a la mesa de negociaciones.
– El pasado mes de mayo, Oana Toiu, ministra de Exteriores de Rumania, señaló que “hay que mantener la presión sobre Rusia para que llegue a la mesa de negociaciones”. Su país está siendo terriblemente influido por esta ocupación de Ucrania. ¿Puede detallarnos cómo está Rumanía sufriendo esta influencia?
La verdad es que lo que dijo la ministra Oana Toiu representa el consenso a nivel europeo. Es decir, que la paz en Ucrania no puede ser una paz alcanzada por capitulación o por unas condiciones lo den como un hecho consumado. Más bien tiene que ser el resultado de unas negociaciones que se tienen que desarrollar en el marco basado en el derecho internacional y en la Carta de la ONU. Y precisamente por esto, estamos brindando un fuerte apoyo a Ucrania precisamente para crear estas condiciones y así poder alcanzar una solución que sea justa, que sea también duradera.
Rumanía, ya desde hace años, ha sido y es un proveedor de seguridad en la región y seguirá siéndolo. Entre algunas iniciativas que han recibido el apoyo concreto de nuestro país, cabe mencionar la referente a la exportación de cereales, que han permitido la circulación el acceso de los mercados mundiales a los cereales ucranios. También el desarrollo de las rutas de solidaridad de la Unión Europea, las actividades de desminado en el Mar Negro junto a nuestros socios. Son sólo algunos ejemplos, pero hay que resaltar que seguiremos enfocados en la consolidación de la postura de disuasión en el flanco oriental, en el apoyo a Ucrania. Y hablando de los efectos de la guerra, como estamos entre los países miembros de la Unión Europea, por supuesto que hablamos de la frontera de Rumanía, pero también de la frontera de la UE y de la OTAN.
Nuestros esfuerzos van dirigidos a garantizar la seguridad de nuestros ciudadanos, pero también se trata de una responsabilidad común, en cuanto a la UE y la Alianza, porque, como decía antes, es una frontera común. Por supuesto que esta realidad sitúa a Rumanía cerca de los efectos de la guerra, pero eso también hace que nuestro país sea más resiliente y refuerce sus capacidades para apoyar los esfuerzos para alcanzar más objetivos.







