Gas por respaldo político. A España le hace falta más gas argelino, hasta un 15% más que actualmente. A Argelia, le hace falta el apoyo diplomático de España para romper el aislamiento al que se encuentra sometida en los últimos años gracias, sobre todo, a la hábil diplomacia marroquí. En teoría, ambos países deben salir beneficiados de la reciente visita de Sánchez a Argel. Queda saber qué opinan en Rabat.
Tras cuatro años en los que las relaciones entre ambos países han permanecido “congeladas”, Abdelmajid Tebboune y Pedro Sánchez acordaron el lunes reforzar “el diálogo político, el fortalecimiento del partenariado económico y una mayor cooperación en el ámbito regional e internacional”, según informa el Gobierno español en su página web.
El objetivo para España es, fundamentalmente, consolidar el suministro de gas argelino —actualmente un 30% de sus importaciones— y aumentarlo en torno a un 15%, lo que volvería a hacer de Argelia el suministrador esencial de gas a España.
Argelia suspendió el Tratado de Amistad y Cooperación entre ambos países en 2022, después de que el Gobierno de Sánchez se plegase a la exigencia marroquí para expulsar de territorio español al dirigente saharaui Brahim Galli, cuya entrada para ser tratado en un hospital de Logroño fue autorizada en 2021 por la entonces ministra de Exteriores Arancha González-Laya.
Sánchez anunció, al finalizar la reunión, que ambos países celebrarán este otoño la VIII Reunión de Alto Nivel (RAN), que estará precedida de consultas políticas entre ambos gobiernos. La anterior Reunión de Alto Nivel entre ambos países se remonta a 2018.
El momento para recuperar el diálogo entre ambos gobiernos es propicio ya que España quiere volver a tender puentes con su mejor proveedor de gas natural mientras que Argelia trata de romper el aislamiento en el que se ha encontrado hasta ahora.
Ese aislamiento se ha hecho evidente, por un lado, con la resolución de la Asamblea Nacional francesa que cuestiona el acuerdo sobre inmigración que daba un estatus privilegiado a los argelinos, y por otro, la resolución 2797 del Consejo de Seguridad de la ONU, que respalda el plan marroquí de autonomía para el Sahara Occidental.
«Es fundamental reforzar el diálogo político entre España y Argelia. El diálogo es la base sobre lo que se construye todo lo demás«, dijo el presidente Pedro Sánchez, dejando entrever la oportunidad que ha encontrado la diplomacia española para recuperar la buena sintonía con Argelia.
Durante su encuentro, ambos mandatarios hablaron también de reforzar la cooperación en la gestión de los flujos migratorios, la lucha contra el terrorismo, la cooperación cultural y los intercambios comerciales entre ambos países.
El presidente del Gobierno subrayo que «España ve a Argelia no solo como un país vecino, sino como un socio estratégico y sobre todo como un país amigo”.
En el ámbito económico, acompañado de representantes de empresas españolas con implantación en el país norteafricano, el presidente del Gobierno mostró el compromiso de España de consolidarse como un socio estratégico en el proceso de modernización del sector energético e industrial argelino.
Y añadió que «en este nuevo impulso que estamos dando a las relaciones entre España y Argelia nuestro sector privado, nuestras empresas, van a jugar un papel fundamental, que el Gobierno quiere acompañar y alentar», dijo Pedro Sánchez.
El presidente dijo que la relación económica trasciende el ámbito energético y ha apostado por ampliar la cooperación en sectores como la industria, las infraestructuras, la alimentación, los servicios, la innovación tecnológica y la digitalización.
En el plano internacional, ambos dirigentes han coincidido en la importancia de reforzar la cooperación entre dos países llamados a actuar como puente entre Europa y África. Pedro Sánchez aseguró que «solo trabajando juntos podremos afrontar con éxito los retos que más preocupan a nuestras sociedades como son el coste de la vida, la seguridad y la emergencia climática».
El presidente del Gobierno destacó el papel estratégico de Argelia para la estabilidad del Sahel y la voluntad de España de fortalecer las relaciones entre la Unión Europea y sus socios del Mediterráneo, en línea con la Estrategia España-África 2025-2028, orientada a estrechar lazos con el continente.
Pedro Sánchez subrayó que, en un contexto internacional marcado por importantes desafíos geopolíticos, «la cooperación y el entendimiento entre nuestros países resultan esenciales para promover la paz, la seguridad y el desarrollo sostenible en nuestra región».








