La muestra, titulada La casa como obra de arte, refleja cómo el japonés Shinohara empujó la arquitectura, especialmente el diseño residencial, más allá de sus límites convencionales.
En el marco del Congreso Mundial de Arquitectura, Casa Asia colabora con la exposición La casa como obra de arte dedicada al arquitecto japonés Kazuo Shinohara. La muestra estará abierta al público hasta el próximo 17 de mayo en el Dipòsit del Rei Martí de Barcelona (Carrer de Bellesguard, 14). Entrada libre hasta completar el aforo.
Se trata de una introducción a Kazuo Shinohara para un público que no conoce su trabajo y sus múltiples trayectorias, y se centra en sus diseños residenciales, que son la mayoría de sus proyectos. Busca, además, estimular nuevas perspectivas sobre su obra más allá de la narrativa que él mismo estableció, entendiéndola como un proceso donde todos los elementos de su exploración arquitectónica están presentes desde sus inicios.
La exposición quiere reforzar esta idea y se ha diseñado como la novela Rayuela de Julio Cortázar: se recomienda un recorrido, pero el visitante puede realizar su propio itinerario de descubrimiento. Se han mantenido los nombres de los proyectos en inglés, que es el uso común internacional para la obra de Shinohara, quien denominó también en inglés a su propia casa.
Kazuo Shinohara (Prefectura de Shizuoka 1925 – Kawasaki 2006, título de arquitecto 1953, primer proyecto 1954) fue un arquitecto que empujó la arquitectura, especialmente el diseño residencial, más allá de sus límites convencionales. Es posiblemente el arquitecto más influyente de su generación en la arquitectura japonesa actual. Su influencia en la enseñanza, la teoría y el diseño no ha hecho más que profundizarse con el tiempo, reforzando la calidad visionaria de su obra.
Esta notable influencia proviene, sorprendentemente, de una breve lista de casas bastante pequeñas y de sus textos. Sus reflexiones arquitectónicas se centran en la casa como medio para evocar emociones y en la ciudad como fuente de experiencia emocional, pero abarcan todos los aspectos en los que la arquitectura puede funcionar como instrumento para la crítica social.








