La embajadora de Bosnia y Herzegovina, Vesna Andree Zaimovic, afirmó que España es «consciente de que la estabilidad de los Balcanes Occidentales es condición previa para la estabilidad de todo el continente», durante el concierto que organizó en el Círculo Cultural de los Ejércitos para conmemorar el Día de Europa.

El teniente general Juan Gómez de Salazar, presidente del Círculo Cultural de los Ejércitos y como anfitrión del evento, recordó que cuando el general Luis Carvajal Raggio, que mandaba la brigada paracaidista entonces desplegada en Bosnia y Herzegovina, recibió la distinción de hijo adoptivo de la ciudad de Mostar, “no venía sino a ratificar las buenas relaciones entre el ejército español y el pueblo de Bosnia y Herzegovina. Y con actos como el de hoy, esos rasgos de unión que se crearon entonces siguen hoy todavía muy fuertemente atados”.

Santiago Velo de Antelo, presidente ejecutivo de la Academia de la Diplomacia, que colaboró en la realización del evento junto a la Embajada bosnia, destacó la presencia de miembros del Cuerpo Diplomático, en especial a los embajadores de la región de los Balcanes, “símbolo de las buenas relaciones entre ellos”.
Tomó seguidamente la palabra el general de Ejército Amador Enseñat y Berea, jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra, que señaló en su intervención que “no puede existir mejor marco que este casino militar para rememorar una de las contribuciones más relevantes de España a la paz y a la seguridad europea internacional en las últimas horas. Hablar de Bosnia y Herzegovina es hablar de una de las páginas más significativas de la acción exterior española contemporánea. Allí en el corazón de Europa, España demostró su compromiso con la paz, la legalidad internacional, el liberalismo y la defensa de la libertad humana en uno de los conflictos más dolorosos que ha vivido nuestro continente desde fin de la Segunda Guerra Mundial”.

“Pero conviene subrayarlo desde el principio, la aportación española en Bosnia y Herzegovina no fue únicamente militar, prosiguió el general Amador Enseñat y Berea, fue también diplomática, política, con mandato de resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, los contingentes militares españolas integraron misiones de Naciones Unidas, de la OTAN y de la Unión Europea. Más de 46.000 militares españoles desplegamos sucesivamente en aquellas queridas tierras, junto con otros compatriotas, diplomáticos, gobernantes, policías, miembros de organizaciones internacionales y no gubernamentales y servidores públicos.”
“Entre todos contribuimos a crear las condiciones necesarias para que la paz pudiera abrirse caminos y consolidarse en una solución al conflicto justa y verdadera, conscientes de que los conflictos sólo pueden resolverse de manera definitiva mediante la cooperación internacional, el diálogo, el desarrollo político, social y económico y la presencia diplomática española en Bosnia y Herzegovina fue constante desde los primeros momentos del conflicto”, expresó el general.
Tras recordar a las personalidades militares y diplomáticas que estuvieron presentes en esos momentos tan difíciles sobre el terreno, el general de Ejército Amador Enseñat y Berea recordó a la actual embajadora María Molina Álvarez de Toledo, “que refleja», subrayó, «la continuidad del compromiso español con la estabilidad y desarrollo regional y el acompañamiento institucional de Bosnia y Herzegovina en su proceso de interacción internacional”.
“La diplomacia y la acción sobre el terreno no son realidades separadas, continuó, sino complementarias. La diplomacia hace posibles los acuerdos, la seguridad permite consolidarlos y ambas resultan imprescindibles para construir una paz militar. Hoy cuando la guerra ha regresado nuevamente a Europa con el conflicto de Ucrania, las elecciones de Bosnia y Herzegovina adquieren una emergencia especial”, añadió.
Finalizó el jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra remarcando que “la paz nunca puede darse por garantizada y que la seguridad y la estabilidad europeas exigen unidad, cooperación internacional y la defensa de los valores democráticos y del derecho internacional y un compromiso permanente con un diálogo y la diplomacia. También nos enseñó que las consecuencias humanas de la guerra perduran mucho más allá de la coordinación entre los pueblos y sólo puede construirse desde la confianza en las instituciones legítimas. El recuerdo de aquellas misiones mantiene su relevancia para comprender los desafíos a la seguridad ante los que en Europa vuelven a enfrentarse”.
Para terminar la presentación del evento, tomó la palabra la embajadora de Bosnia y Herzegovina, Vesna Andree Zaimovic, que agradeció la asistencia y participación de los asistentes “por su lucha por la paz y la prosperidad, y los lazos indisolubles que, en ese esfuerzo, mantiene mi país con el Ejército español”.
Recordó la embajadora bosnia que “durante la destrucción de la guerra y la reconstrucción de la posguerra, las unidades militares españolas realizaron una contribución fundamental al mantenimiento de la paz. España demostró su apoyo en los años más difíciles: 46.000 soldados formaron parte de las Fuerzas de Paz durante 12 años, y 24 de ellos perdieron la vida. Quiero destacar que esa enorme contribución de España a la construcción de la paz en Bosnia y Herzegovina es un claro signo de la gran confianza en nuestro pueblo y de una amistad incondicional”.
“Suelo decir que algunos de los valores europeos más importantes han sido cultivados en mi país durante cinco siglos, refiriéndome principalmente a la tolerancia, la solidaridad, la dignidad humana y la convivencia. No se dice en vano que Sarajevo es la Jerusalén de Europa, con su tejido multicultural que perdura desde hace siglos, con templos de cuatro religiones monoteístas que se encuentran unos junto a otros”, comentó la embajadora.
En referencia a las relaciones con España, remarcó la embajadora bosnia que “España reconoce a Bosnia y Herzegovina como un socio, un país candidato al que sigue apoyando en el proceso de negociaciones de adhesión, consciente de que la estabilidad de los Balcanes Occidentales es una condición previa para la estabilidad de todo el continente. Para nosotros es un honor tenerles como amigos, y para mí personalmente una responsabilidad continua mantener esa amistad”.

Finalizó la embajadora Vesna Andree Zaimovic presentando al artista musical, el profesor Đani Šehu, que trajo para el concierto su guitarra de ocho cuerdas, algo muy poco común, la guitarra de un luthier de Bosnia y Herzegovina, Zoran Kuvac, con la que mostró a los asistentes su arte excepcional.
Desde 2006, este guitarrista bosnio es profesor en la Academia de Música de la Universidad de Sarajevo. Sus alumnos han alcanzado reconocimiento internacional gracias a sus éxitos en concursos y conciertos, tanto en Bosnia y Herzegovina como en el extranjero. Además de su activa carrera concertística, participa como invitado en numerosos festivales internacionales donde imparte clases magistrales y forma parte de jurados.
Đani Šehu es fundador y director del Sarajevo International Guitar Festival y de la SIGF Summer School. Por sus méritos en acercar la guitarra española al público de su país, la Embajada de España en Bosnia y Herzegovina le condecoró en 2023 con la Orden de la Cruz del Mérito Civil otorgada por el Rey Felipe VI.












