Hasta el próximo 29 de mayo, en el Patio de Encuentros del Ayuntamiento de Alcobendas (Plaza Mayor, s/n) se puede visitar la exposición Triángulo rosa. 1933-1945. Homosexuales en los campos nazis, muestra recomendada por el Instituto Polaco de Cultura.
Esta muestra es el resultado de la colaboración entre el Instituto Nacional Auschwitz-Birkenau, la Cátedra de Derechos Humanos y Cultura Democrática de la Universidad de Burgos y el Museo Nacional Campo de concentración y exterminio Stutthof.
La persecución ejercida por el III Reich contra las personas homosexuales constituye uno de los capítulos más invisibilizados de la violencia nazi. A diferencia de otros colectivos -como judíos, gitanos o presos políticos- cuyo reconocimiento comenzó en la posguerra, las víctimas homosexuales permanecieron durante décadas en un limbo jurídico, social y memorial. No solo no fueron reparadas, sino que continuaron siendo perseguidas bajo legislaciones heredadas del régimen nazi en distintos países europeos hasta bien avanzado el siglo XX.
Miles de hombres -así como sus parejas, familias y entornos- fueron objeto de un sistema represivo centrado en la normatividad sexual y la reproducción como imperativo político. La maquinaria del Estado nazi, a través de instituciones como la Gestapo, la policía criminal, el aparato judicial y el sistema penitenciario, desplegó una persecución sistemática contra quienes eran considerados “desviados”. Este proceso culminaba, en numerosos casos, con la deportación a campos de concentración y exterminio.
El recorrido expositivo, articulado en 33 paneles, comienza con la pérdida de libertades tras la llegada del nazismo -en ámbitos como la cultura, el cine, la publicación y los espacios de sociabilidad- y avanza a través de distintos ejes: la destrucción de instituciones científicas que apoyaban a las personas homosexuales, la violencia cotidiana, las contradicciones internas de los grupos paramilitares, la persecución institucionalizada, la experiencia en los campos de concentración, el destino de los prisioneros tras la liberación, su incorporación a unidades disciplinarias y su situación tras el final de la guerra.
La exposición incorpora, además, una sección de testimonios directos de supervivientes de distintas nacionalidades. Estos relatos, marcados por el silencio, el miedo y la falta de reconocimiento durante décadas, constituyen un corpus documental que aporta dimensión humana al conjunto expositivo.
Asimismo, y en el marco del programa que acompaña a la exposición Triángulo Rosa, el próximo lunes 25 de mayo a las 18 horas, el escritor y profesor de filosofía Remigiusz Ryziński dará una conferencia titulada De los “Triángulos Rosas” a la “Operación Jacinto” – archivos, memoria, comunidad, en el Espacio Miguel Delibes en Alcobendas (Avenida de la Magia, 4).
En el siglo XIX se inventó la categoría de los “homosexuales”, con la que se designaba no tanto unas prácticas como a personas y a una comunidad sometidas a la exclusión. El derecho siguió a la scientia sexualis y estableció un código en el que quien encajaba en la categoría de “exiliado” (por utilizar aquí la fórmula de Zygmunt Bauman) pasaba automáticamente a ser un delincuente o era considerado enfermo. Se elaboraban listas y clasificaciones, descripciones detalladas de conductas y de “signos” que acreditaban la pertenencia a los estigmatizados. En el sistema penitenciario ideal también se encontró un espacio en el que, sometidas a vigilancia constante, “normalizadas” y condenadas, las personas homosexuales y queer eran abocadas a la aniquilación. No podían ser visibles, no podían dejar huellas, no podían construir su propia historia, no podían amar, reunirse, encontrarse ni vivir a su manera. Y, sin embargo -a pesar del terror-, desde la clandestinidad crearon una comunidad, convirtieron el lenguaje del odio en su propia jerga y transformaron la norma en su travestismo camp. Sobrevivieron al Paragraf 175, a la Operación Jacinto, a los campos, a las cárceles y a la coerción.
En la charla se tocarán temas de los expedientes de homosexuales en la Polonia de entreguerras, del Instituto de Magnus Hirschfeld en Berlín, de los años treinta del siglo XX y de la aplicación de leyes homófobas, así como de la vigilancia de Michel Foucault y de los expedientes “rosas” que se elaboraron hasta la década de 1990.
Remigiusz Ryziński fue becario, entre otros, del Gobierno de Francia, la Fundación Schuman, la Fundación Nippon, la Ciudad Capital de Varsovia, la beca de la Fundación para la Cooperación Polaco-Alemana y la beca creativa del Ministro de Cultura y Patrimonio Nacional. Traductor, teórico del feminismo, de los estudios sobre la masculinidad y de los estudios de género/queer. Actualmente se dedica a la fotografía queer y a la fenomenología de la visibilidad. Estudió bajo la dirección de Julia Kristeva en París. Profesor universitario. Miembro del Consejo Científico del Centro de Estudios Sociales Queer de la Universidad de Varsovia. Creador del festival Queer Book en Varsovia. Por el libro Foucault w Warszawie (Foucault en Varsovia) recibió una nominación al premio literario Nike.








